Sarva Mangalam Hola Viajer@ :)
Soy Inti Ari Sol Lunar.
Te comparto mis vislumbres, mis ideas, mí filosofía, mí ser.
Los cuales son mí forma de vida y mí deseo de paz y bienaventuranza para todos los seres.
Podés difundirlos, copiarlos, transcribirlos, imprimirlos...
Si querés citar la fuente y citarme cómo autor o si prefirís no, está bien.
A mí ego, que es la disfunción de la mente humana, podría interesarle la cita con nombre...
a mí ser le da exactamente igual; lo importante es la transformación, dar caña al impulso interno de evolución.
Por una humanidad inter-integrada y exter-integrada. Es decir: yo con yo, vos con vos, el con el, ella con ella, todxs con todxs quienes nos juzgamos iguales y todxs con quienes nos consideramos desiguales. Humanxs, animales, plantas, hongos, moneras, protistas, bacterias, virus, minerales, seres, dimensiones, energías. Sin juicios. Sin opinión. Todo es Uno. No Dos.
Sarva Mangalam! Ir a Inicio

Algunos de mis escritos
Sistematizando despertares ¿Estás dispust@?
¡Veganismo carajo!
¿Realmente nos equivocamos?
La eterna búsqueda de la Verdad
Si intento contento
Vibración círculo espiral
De chinchillas y chinchiller@s
Domar al tigre
Elegir: una adicción de la mente
La torta
Un cuento del futuro
Me toman por maestro ¿Puedo definir un globo? Alegre compasión Habitar el presente
Sacar lo que no, poner lo que sí


Sistematizando despertares

La familia es un vínculo enfermo. De esa enfermedad está hecha la sociedad. La sociedad es basura. La basura está llena de comida. Y de esa comida está hecha mi conciencia.Comer esa comida es cómo urinoterapia. Entender a través de ver los desechos, lo que nadie quiere ver ni oler, a través de ver el final de la historia se puede dilucidar el todo. Comer “de la basura a su mesa” puede despertar la conciencia. ¿Por qué hay que pagar para comer? Nos robaron la tierra y ahora nos venden la comida que nuestra tierra (de nosotrxs y de ellxs que nos la robaron) produjo. Bajo la absoluta mentira de que hay que trabajar muy duro para obtener alimento de la tierra. ¡Eso es basura! La naturaleza siempre ha creado sistemas más productores que l@s human@s. Los monocultivos sólo son ventajosos al sistema de especulación. Tengo mucho de algo entonces puedo negociarlo. Una sola persona libre, libre del sistema de consumo, puede generar, sólo de las sobras, es decir de la basura o aceptando donaciones más de lo que puede usar y comer. Eso significa que la escasez es mentira. Así cómo una persona no puede reciclar todos los tomates que encuentra en la basura de una verdulería, pues no los puede comer todos antes de que se pudran ni los puede gestionar, por límites físicos y de tiempo y energía (lavar, guardar, cocinar, envasar, desecar, lo que sea) Así mismo le sucede a las personas que viven atadas al sistema, a menudo deben tirar sus cosas porque el sistema les vende necesidades nuevas, o tirar comida porque se le ha echado a perder o ha salido de los cánones de calidad de que tienen creencia. Así mismo le sucede a la verdulería a mayor escala. Así les sucede a todos los eslabones de la cadena de especulación con los frutos de la tierra; cada vez a mayor escala. De esa forma tenemos productores de alimentos que tiran toneladas, camiones enteros al mar, para que no baje el precio en el mercado. Comer de la basura sana. Sana la basura mental de adherir (add-herir) a la idea de pagar para comer, co-creando y sosteniendo de esa forma un sistema que deja afuera a millones de personas. Cada segundo mueren en el Mundo 2 personas de hambre de las cuales una es un/a niñ@! La misma gratuidad (gratitud) que se experimenta al comer “de la basura a su mesa” remite a la forma en que la naturaleza nos da sustento. Un árbol da muchísimo más fruto que el que una persona puede comer, y lo da gratis, sin necesidad de riego ni poda ni fertilización ni nada! Cuando alguien planta una semilla cree, por quedar pegado a la tonta idea egocéntrica de su cultura y su historia de especie, que ese es un paso imprescindible. Es decir, cree que meter el dedo en la tierra o arrojar la semilla es el paso clave en la manifestación de la vida, en la creación de alimento. La naturaleza siempre ha estado ahí, antes del ser humano. La naturaleza se propaga sola, se gestiona sola y da sustento por sí sola a todos los animales de la Tierra. Nosotr@s l@s human@s, no sólo gestionamos mal, creando un falso déficit de alimentos, hambreando a nuestr@s compañer@s de especie, sino que empobrecemos la Tierra quitando el sustento y hábitat a nuestr@s otr@s herman@s animales.
Tod@s las personas de la sociedades modernas viven en desasosiego (de-esa-sos-ciego!), insatisfacción, falta de plenitud, ansiedad. Las enfermedades físicas y mentales son mecanismos inconcientes que búsqueda de restitución de la naturaleza. Las pocas personas que intentan escapar del sistema, porque no les cierra, es@s que son l@s más lúcid@s y fuertes, a es@s les llamamos niñ@s con síndrome de déficit atencional y entonces les mandamos a la psicopedagoga y les medicamos. Prescribimos drogas tranquilizantes a niñ@s hiperactiv@s y marginamos a l@s adolescentes en su estallido de inconformismo y les marginamos luego si no logran “insertarse (un palo en el c…) laboralmente” Y entonces estigmatizamos la pobreza y la indigencia al tiempo que vanagloriamos la ostentación y banalidad de personajes que salen en TV vistiendo pieles de animales masacrados, electrocutados por el ano o, simplemente despellejados vivos. Entonces las personas que han logrado zafar de la cinta transportadora [esa que lleva de la escolaridad al trabajo y del trabajo a la jubilación-no-jubilosa y de la jubilación a la tumba. Pasando por casamientos (en casa-miento), divorcios, cánceres, neurosis, diabetes, derrotismo, amargura crónica, enfermedades cardiovasculares y un largo etcétera] en lugar de alegrarse por evitar ser conducidxs a la máquina de picar carne de Pink Floyd, se sienten marginad@s, avergonzad@s y entonces cargan la culpa de ser l@s fracasad@s del sistema, aceptando juntar cartones o cualquier changa para costearse cualquier paliativo alterador del estado de conciencia o disimularse por algún rincón, escondiéndose. De los pocos árboles frutales de las veredas de la ciudad, los frutos caen para pudrirse en el cemento sin que nadie les coma. Mientras niñ@s piden monedas apostados por horas al lado de las boleterías del tren y adult@s caminan cientos de cuadras para juntar cartones, botellas, latas… para luego venderlos por unas monedas y con eso sentarse, al lado de l@s niñ@s de la boletería, en un bar al paso y comerse una mutilación cremada con panificado blanco industrial, generándose así los mismos cánceres que l@s ric@s que compran cadáveres de primera calidad en el super o que l@s linyeras, quienes tras responder a mis convites con: “no busco fruta, busco comida”, se acuclillan a comer destajos de una parrilla o restaurante o quienes comer carne y pan en el comedor de la iglesia que profesa amor mientras se llena de oro y pederastía. A es@s marginales no hay que darles comida buena, una oportunidad laboral y una vivienda digna, eso es darles reinserción social y, ya que la sociedad es basura, es darles basura. Es darles lo mismo que tenían antes de “caer” del sistema. Hay que enseñarles a comer frutas y vegetales de la basura, a ser libres. Y propagar la postura política que nos permita crear una masa conciente de personas que reclamemos la liberación material; la liberación de la tierra para cultivar nuestros alimentos. Hay que darles alimento espiritual! Pero ¿quién tiene tal cosa para dar? Si todo Mundo anda vagando famélico desecando su alma mientras lleva su cuerpo vestido de traje a martillarle la conciencia con su trabajo mecanizado, no-creativo, llevando una vida de plástico, dinero y caretas. Darles sociedad es darles basura, darles alimento de la basura es darles alimento espiritual, aceptación de sí, de su presente.
¿Qué hacemos guardando dinero, más que cultivar inconciencia? Negando la providencia que nos da sustento. Perpetuando la ilusión de dualidad. Por el miedo a que nos falte mañana dejamos a un/a herman@ sin comer hoy. Cuando ya no pueda trepar a la palmera, sí podré pelar el coco y preparar la comida. Así tod@s comemos siempre, siendo solidari@s. Seamos solidari@s ahora, velando por el bienestar de tod@s, ampliando nuestra conciencia. Nuestra consideración de clan de familia a la familia global. El voto de pobreza no es sólo para monjes y monjas, es para tod@s. Vivir el hoy, sin miedo, dando, compartiendo, tomando a cambio sólo de gratitud, gratitud verdadera, sin llevar registro.
Inti Ari Sol Lunar.

Volver arriba / Inicio

¿Estás dispues@?

Estás dispuesta a sentarte a charlar con un desconocidx en la calle? invitarle un mate? A prestarle ayuda? Eso es “combatir” la delincuencia... ¿O estás muy apuradx? o con miedo? miedo a qué? A perder “tus” cosas. Ese es el problema, las cosas no te satisfacen, no te hacen feliz, por más y más cosas que tengas. Quien está en la pobreza (económica, social o cultural) también contrajo el mismo virus. También quiere cosas; cree que las quiere, cree que las necesita, cree que le completarán. Pero a diferencia de vos, no se las puede procurar y eso le da frustración. El problema es nuestro problema, son nuestrxs hermanxs y estamos llamando a la policía para que lxs apaleen por proteger nuestras cosas! Nos acostumbramos a ver caras de pocxs amigxs con escopeta en mano cuidando unos papeles pintados y unos pedacitos de metal. Dispuestxs a matar defendiendo dinero! Eso existe porque nosotrxs lo creamos, porque lo creemos posible y normal... y es perverso! es locura, locura absoluta ¡Despertemos hermanxs de la Tierra! Bienvenidxs a la Aldea Global! Vamos a compartir y celebrar la vida!
Inti Ari Sol Lunar.

Volver arriba / Inicio

¡Veganismo Carajo!
(Ve-ve-ve-ve- Veganismo!! carajo!!)
Ya llegó la música que puede,
esa que es de mi corazón que te mueve
ya llegó la música que puede
somos la conciencia que nunca muere!
Ya llegó, ya llegó, ya llegó!!!
Me dices que soy aburrido
que sólo vegetales como yo
que nunca te acepto un vino
que no me empepo ni fumo porro
ya ves que panza no tengo/ ya ves que en la panza no los tengo
que algo raro a tus ojos soy
yo sé que tengo tus juicio
pero a ellos olvidarlos noo!
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos?
Si ellos son de ésta tierra lo mejor
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos?
si están sometidos a nuestro terror
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos?
si han dejado huellas en mi corazón
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos?
si están muriendo y sin ninguna razón
 Me dices q soy aburrido...
que no voy al circo ni al zoológico
que olvide lo que les ha ocurrido
y que nos comamos un asado
ya ves que especismo no tengo
y que amante de la vida soy
yo sé que tengo tus juicios
pero a ellos olvidarlos noo!
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos?
Si ellos son de ésta tierra lo mejor
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos?
si están sometidos a nuestro terror
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos?
si han dejado huellas en mi corazón
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos?
si están muriendo y sin ninguna razón

(Bis)
no,no,no,no,
no a la carne no, no a la carne no, no a la carne no
no, no,no,no

(Bis)
Adaptación de la canción de Rodrigo Bueno por Inti Ari Sol Lunar.
¿Realmente nos equivocamos?

¿Realmente nos equivocamos?
¿Podemos juzgar a alguien de estar equivocándose o haberse equivocado?
Equi-vocado es un bocado equivalente. Todxs comemos ese mismo bocado y es el mismo bocado que el acertado.
¿Cómo funcionan nuestras elecciones? Buscamos la satisfacción de nuestros impulsos, deseos y necesidades, por los caminos y satisfactores que conocemos; o bien vamos probando... Entonces, de acuerdo a nuestra historia, nuestro marco de referencia y nuestras creencias elegimos una forma de actuar. Y seguiremos actuando de esa forma mientras satisfaga el propósito para el que fue designada. De otro modo cambiaremos... si nos damos cuenta! Entonces sólo nos atrevemos a juzgar de equivocado el obrar del “otro” ya sea éste un otro físico o bien nosotrxs mismxs en el pasado. Pues la acción sólo es equivocada a los ojos de un marco de referencia distinto al que origina la acción. Ciertamente podemos mentir u obrar deliberadamente en perjuicio de alguien, más el estado de conciencia que permite eso lo juzga necesario para satisfacer su objetivo. Ese estado del ser se halla sometido a la disfunción de la mente, el ego. Escapando; sometidx a la ilusión de separatividad, dándole más y más a una mente dominada por el miedo, sin saber que ésta nunca se saciará. Pero no podemos decir que sea una acción equivocada. Sólo cuando vemos que hay una forma distinta de hacer algo, que minimiza los esfuerzos y efectos secundarios no deseados y maximiza los resultados, entonces cambiamos. Y siempre estamos cambiando, aunque sea imperceptiblemente.
Incluso la mente mercantilista no está equivocada, está haciendo cuentas, cuentas que cierran. Simplemente las ecuaciones van incluyendo más y más variables, y siempre cierran. “Sarva Mangalam”, la frase del Buda que se traduce cómo “Que todos los seres estén bien y sean felices” parece un sin sentido o bien un peligro para a mente egótica, pues piensa que perderá cosas u opciones si otrxs las aprovechan, pero sólo es conciencia de escasez. “Las oportunidades nunca se pierden, siempre alguien las aprovecha”. ¿Que podría ser mejor que Sarva Mangalam? Ese “todos” me incluye! de modo que es lo mejor de lo mejor. Si hay alguien insatisfecho entonces me restará felicidad, me podrá “arruinar la fiesta” , bien por mí estado de compasión, bien por su boicot o mí rechazo.
Hablo de no juzgar y no juzgar no significa que no hagamos algo que claramente vemos tendiente al bienestar o sujeramos un camino de liberación a alguien que sufre. “Tendiente al bienestar” es literalmente el significado de “Swastika” El símbolo búdico de esa rueda de compasión que gira y evoluciona el estado del ser; el mismo, y bajo el mismo nombre,  que fuera usado por el nazismo...
Es muy fácil hablar y asentir en el aire, cuando todo implica nada. Cuando son sólo palabras intrascendentes. Es fácil amar a quien nos ama, pues nos es propicioso y conveniente (o mejor dicho, fácilmente identificable cómo conveniente) El desafío está en amar a nuestrx enemig@.
Incluso el mayor error y la mayor atrocidad es tendiente al bienestar, si la observamos desde la perspectiva  atemporal de Dios. Pues es aprendizaje. La curva siempre es ascendente. Todo inexorablemente está evolucionado y está destinado al Despertar. Eso no significa apatía y permiso para destruir la vida, no. La paz llegará sin duda, más queremos la paz verde cómo diría el movimiento hippie en su origen. Es decir no una paz post apocalíptica diezmada biodiversidad, de animales, humanos y culturas. Queremos hacer todo lo posible por supuesto, para llevar esa tendencia con las menores caídas posibles y, ciertamente el camino es el no-hacer. Es decir, dejar de hacer o bien hacer sólo lo indispensable. Significa también obrar desde la conciencia de unicidad liberándonos de la esclavitud del ego. No significa que no hagamos “la guerra al mal”, significa reconocer que tal cosa no existe. Que el mal reside en nosotrxs, que “el otro” es yo también. Vive y siente... y si obra mal (a nuestros ojos) es por estar sometidx a la disfunción de la mente. Más aún, si juzgamos que su obrar es malo, es porque observamos desde nuestra disfunción de la mente. Incluso Dios le dió al Diablo, su hijo, 6000 años para hacer su experiencia en el camino que eligió su mente desde su disfunción y su estado de dualidad que lo consideraba distinto de ésta bola de barro y esperma que éramos, a sus ojos, ésta otra creación Divina. Si viéramos a “lxs otrxs” desde el amor y la conciencia Crística, entonces veríamos el tropezar de un hijx y acompañaríamos con templanza y dulzura.
El asunto no está en el “laisse affaire” (dejar hacer), es decir, una permisividad apática, sino en reconocer que no hay un mal exterior, no hay un otro con quien pelear.
Podemos hoy soltar el pasado y la historia. ¡Ni siquiera el camino es perdonar! El punto está en ver que no hay un otro, sino que soy yo! Sólo otro estado de mí mismo ser. Podría, sintiéndome un/a judíx muy compasivo (sintiendo autocompasión), vivir en la indignación por el Holocausto y des-ver que vivo desperdiciando mí presente, envenenando mí alegría y mí celebración del milagro de la vida; cultivando miedo y discordia ancestral que permite que mis compatriotas envenenados de poder hagan hoy mismo el holocausto contra Palestina.
Puedo seguir cultivando mí conciencia de escasez que permite que la atrocidad del capitalismo, que (es un Holocausto contra la Naturaleza, la cual somos también nosotrxs), siga adelante. Lo cierto es que las cosas no cambian por llevar el pasado y el dolor cargados en la espalda; sólo podemos soltar.
Podría seguir señalando con el dedo, éste u otros errores, por supuesto cometidos por “otros” y seguir empuñando los cubiertos que llevan a mí boca cadáveres de mis hermanos y continuar apoyando el Holocausto hacia los animales...
O bien puedo cultivar y permanecer en la conciencia.
Permanecer en la conciencia significa proteger una semilla, aún en el infierno de la inconciencia. Pues la primavera llegará, siempre llega.
Cuando Jesús dice que vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro ¡Está hablando de perspectiva!. Aún cuando la del ojo ajeno fuera una gran viga, una “equivocación” enorme (¡y eso nos causa fiebre de bronca e indignación!), sólo la juzgamos grande porque nuestro punto focal está situado en el otro. Esa es la conciencia de otredad, de separación. Pues si vemos simultáneamente (desde la conciencia iluminada, sanada de la ilusión de dualidad) entonces su “enorme” viga será muy, muy pequeña comparada con la gigantesca “pajita” de nuestro ojo. Por eso Jesús está hablando de perspectiva. No importa cuan peor sea el error “del otro”, lo que importa es que no lo podemos cambiar, sólo podemos cambiarnos a nosotrxs mismxs. Y eso sucede a través de la aceptación del libre albedrío, de amarnos incluso con nuestros errores, entonces ahí se produce un salto cuántico y la conciencia comienza su despertar.
No necesitamos pelear con nadie...
Un día Buda se encontró con un Gardel y le habló del desapego y de vivir el presente. El compadrito, desde su amada y atesorada melancolía, le habló de la vieja, el barrio, los amigos que no están... y le dice “pero che... si todo tiempo pasado fue mejor” Entonces Buda, sabiendo que todo es verdad, que sólo hay diferentes niveles de verdad le dice: Estoy de acuerdo. Entonces siendo que hoy es peor que ayer y mejor que mañana, pues “el hoy”, mañana será “el pasado”, entonces aprovechemos el hoy que es lo mejor que tenemos! Y señalándole las estrellas le dice que nada se ha perdido y que, si ha cambiado de forma ¿qué podemos hacer? Cambiemos nosotrxs la forma de pensar y ver las cosas... y mostrándole la maravillosa danza de los bichitos de luz en derredor de un farol del Caminito, consigue una gran sonrisa iluminada de Carlitos... Cuenta la historia que El Zorzal Criollo invitó entonces al Buda y se fueron juntxs a bailar a la milonga :)
Inti Ari Sol Lunar.

La eterna búsqueda de la Verdad

Libros, bibliotecas, legiones de autores, buscadores, sanhasyns, dinastías monásticas, religiones, filosofías, ideologías, vidas y vidas, generaciones tras generaciones, humanidades, tras humanidades en búsqueda de la Verdad. Siendo que la resolución es muy símple. Estuvimos jugando a las escondidas con nosotr@s mism@s, pues antes de lanzarnos a buscar la verdad la hemos ocultado: diciendo mentiras, ocultando nuestras intenciones, nuestros deseos, nuestra verdad interior, que es la única que existe. Pués interior y experioro no son dos, sino uno. Todo cuanto existe es y participa de la misma esencia. Todos los elementos químicos están formados por las mismas partículas subatómicas y las diferentes partículas subatómicas están formadas por los mismo: nada, energía. Todo es energía. Un átomo y una galaxia se mueven igual. Todo es fractal, todo es espejo y reflejo del UNO. Entonces la luz está frente a tú naríz, siempre estuvo ahí. La entrada es muy grande y símple-difícil: decir la verdad, expresar la verdad, vivir la verdad. ¿Por qué digo jugar a las escondidas y no a la búsqueda del tesoro? Ciertamente la verdad es un tesoro, más la verdad es algo mucho más profundo y puede ser expresada de una forma mucho más significativa y contundente: vos. Vos sos la verdad y no podrías ser otra cosa. Por eso cada ser humano a pasado por la Tierra no sólo buscando la Verdad sino buscándose a sí mism@. Porque al no expresar y vivir la Verdad te perdés, te salís de tú esencia y todo pierde sentido. La verdad lleva a la inocencia, la verdad es la iluminación misma. Verdad, verdad en todo: mirar lo que te atrae sin reprimirtte por el qué dirán, decír lo que pensás, hacer lo que sentís, vivr por vos mism@; qué es a la vez, la única manera de compartir vínculos, (valga la redundancia, verdaderos.
Inti Ari Sol Lunar.

Si intento Contento
Intento ser ecologista
intento ser vegetariano
intento meditar
intento ser vegano
intento comer integral
intento ser naturista
intento ser crudívoro
intento vivir sin dinero
intento respetar la trofología
intento ser higienista
intento ser bueno
intento ser compasivo
intento salvar al mundo
intento salvarme a mí mismo
intento vivir en amor
intento encontrar el amor
intento abandonar el juicio
intento sanar la ilusión de dualidad
intento sanar la ilusión del tiempo
intento sanar la ilusión del espacio
intento iluminarme
intento ser feliz

...y, aunque... si intento contento
también intento dejar de intentar...
de dos maneras distintas:
la una es dejar de ser alguien, de ser distinto, de tener un rótulo y símplemente ser, la otra es dejar de intentar para ser eficáz, es decir realizar, ser.
También intento cosas contradictorias tal cómo cambiar al mundo y a mí mismo al tiempo que intento aceptar todo tal cual es y agradecer la oportunidad de asistir a ésta obra maestra.

Inti Ari Sol Lunar.

Volver arriba / Inicio

Vibración Círculo Espiral

Somos radios.
Potenciales asesin@s.
Potenciales budas.
Vibramos en simpatía.
Vemos lo que existe en la frcuencia vibratoria en que vibramos.
Atraemos lo que vibramos.
Paradójicamente queremos mejorar pero seguimos buscando y consumiendo e in-formándonos de aquello que reproduce el estado en el que estamos. "El rico cada vez más rico y el pobre cada vez más pobre". Eso sucede porque 1º atraemos aquello que vibra cómo nosotr@s y, por lo tanto nos mantiene en esa frecuencia. Luego la costumbre nos hace "perfeccionar" y nuestra resonancia es cada vez más alta, entonces lo que era cíclico, digamos un círculo de armonía y estabilidad emocional o bien un círculo vicioso, se abre y se transforma en espiral, ascendente o descendente.
Por eso la receta es empezar con esfuerzo y, de forma imprescindible eludir el intelecto, ni bien encontramos argumentos suficientes para validar un camino de ascención debemos pasar a la acción y experimentar. ¡Experimentar es la clave!
Si al identificar el círculo vicioso o la espiral densificante (descendente) sentimos que no podemos salir, la clave es el salvavidas, habrá que descubrir cual o quien o qué lo representa para mí aquí y ahora. Aprender a pedir ayuda y pedirla correctamente es apropiado. "me pasa ésto, me ayudás, sólo no puedo." A partir de ahí podemos empezar a invertir la espiral o romper el círculo vicioso. Luego podemos aprender a ayudar.
Lo apropiado es recordarle al/a la herman@ quien es, es decir, un ser perfecto de luz, tomando experiencias en la 3D para trascender y ayudar al plan de ascención planetaria.
¡Sí podés! y ¡Sí te ayudo!, venga un abrazo! ^^
Inti Ari Sol Lunar.

Volver arriba / Inicio


De chinchillas y chinchiller@s

Bicicleter@ es quien arregla bicicletas, caser@ quien cuida la casa, colectiver@ quien maneja un colectivo y panader@ quien fabrica pan. Ahora cuando hablamos animales la cosa se vuelve controvertida: La perrera no cuida, ni conduce, ni fabrica, ni cura perros, los destruye. El vaquero debería cuidar a las vacas pero es el que las arrea conduciéndolas al camión que las llevará al matadero. Chinchillero debería por lógica ser amante de las chinchillas y no del dinero que le reporta descuartizarlas para convertirlas en ropa. Creo que eso habla de la relación de uso que tenemos l@s human@s con nuestros compañer@s de viaje, los animales no-humanos... Pués parece que están surgiendo verdader@s chinchiller@s.

Los llamados criadores de chinchillas, que son todo lo contrario: asesinos de chinchillas, constituyen un fenómeno de pseudo-conciencia de la sociedad. Los “antiguos” cazadores de pieles, en lugar de pagar por su aporte a la destrucción ambiental y desaparición de especies, se enriquecen hoy con la cría de animales para despellejar, junto a algun@s nuev@ caid@s a esta modalidad no-compasiva de hacer plata fácil.

Simplemente se trata de consenso. Hoy la sociedad acepta, porque entendió, que cazar por la piel debe estar prohibido. Por el peor de los caminos lo aprendimos. Las consecuencias fueron tan devastadoras como irreversibles: especies extinguidas tras el rifle; especies completas de las que no queda un sólo individuo vivo, yacen aún colgadas de una percha en algún armario o cámara frigorífica, tapizando alguna irrespetuosa mansión o decorando una pared con su cabeza embalsamada...

Alguien quema una granja peletera y libera las chinchillas y nos debatimos en juzgar dicha acción desesperada. Yo creo que es tiempo de que nos preguntemos si es correcto seguir sometiendo a las chinchillas y otros animales a tal cruel destino, sólo por capricho y avaricia. ¿Acaso viste las chinchillas? ¿Las viste a los ojos? ¿Viste lo hermosas que son?¿Acaso te parece justo que se las mantenga cautivas de por vida para luego asesinarlas electrocutándolas por el ano? ¿Vale eso un tapado de piel? Alguien puso precio a su cabeza y sin más justificativo que ese, se las priva de libertad y se las destruye; no una sino más de 100 por cada tapado. Sin más justificativo que ese montón de billetes que alguien paga por el capricho de vestir esa suave y tersa crueldad, permitimos que haya personas que abiertamente ejerzan ese terror contra la vida; que se usen granos y cereales de esos que no alcanzan hoy para alimentar a la población humana mundial, que se siga ampliando la frontera agrícola extinguiendo los bosques y selvas que dan oxígeno y permiten la vida en el Planeta. Liberando carbono, poniendo en riesgo la supervivencia en la Tierra a consecuencia del calentamiento global, desertificando suelos... no sólo ya por el capricho de comer animales, capricho que se entienden algunas personas que entonces se convierten en  vegan@s o vegetarian@s, sino por el capricho que tod@s entendemos como tal: el de vestir 100 cadáveres de inocentes animales, transformados en símbolo de opulencia y vanidad, mientras en el Mundo mueren de inanición dospersonas por segundo siendo una de ellas un/a niñ@!

La industria peletera enfrenta hoy el surgimiento de dos nuevos fenómenos: el del veganismo y el de las acciones directas. Veganismo es conciencia que crece y se expande cada vez en más personas, que eligen dejar de explotar a los animales, tanto sea para alimentación, vestimenta, experimentación, espectáculos, etc. Y Acciones directas, entendidas en éste contexto, como liberación de animales o sabotaje a empresas destructoras de la vida animal, así como, en algunos casos, también destrucción de instalaciones, buscando salvar no sólo los animales presentes al momento del rescate sino los que constituirían la reposición que permitiera a los explotadores continuar con su despiadado negocio.

Una acción directa podría ser realizada por un/a ecologista, un/a vegetarian@, un/a amante de las chinchillas... Aunque también podría tratarse de un criador de la competencia o un auto “robo” para cometer un fraude de seguros, pero hablamos aquí de quien elige la clandestinidad y arriesga su libertad por la de otros seres. Alguien con conciencia de que el status cuo es nefasto. Lo más probable es que sea vegan@, ya que, dejado de demandar sufrimiento y muerte para el sustento, much@s o la mayoría de l@s vegan@s experimentamos deseo y fervor por transmitir esta modalidad de vida compasiva. Lo cual se traduce en un estigma auto impuesto que pasa a redefinir muchos aspectos de nuestra vida, cambiamos hábitos, donde la comodidad pasa a segundo plano, usamos remeras alusivas, editamos blogs, imprimimos volantes, hablamos del tema con amig@s y familiares... y un gran etcétera. Ahora, de ahí a convertirse en liberador/a de animales hay un abismo. El veganismo es básicamente omisión (dejar de consumir esto y aquello, dejar de usar esto y aquello, dejar de asistir este y a aquel lugar, etc) y reporta además, un gran beneficio personal traducido en salud y una enorme alegría al liberar la conciencia. Pero lanzarse a la acción directa implica arriesgar la vida, la integridad y la libertad, no muchas personas están dispuestas a eso. Ojalá dejáramos pronto de medir consecuencias a la hora de actuar con justicia, decir la verdad y hacer lo correcto. Si siguiéramos cómo dice el dicho “Que la moral no te impida hacer lo correcto” entonces no tendríamos una sociedad cómo la que tenemos: profundamente enferma.

De cualquier modo hablamos de consenso. En Inglaterra los folletos de turismo advierten que en ese país no es seguro salir a la calle con abrigos de piel, porque significaría ponerse en peligro. Lo mismo sucede en el vecino país de Chile, las personas tienen conciencia, sean veganas, vegetarianas, ecologistas o nada, de que piel significa crueldad, egoísmo y falta de respeto hacia la vida y, por lo tanto, cualquiera que se pasee con un tapado de piel se expone a recibir pedradas, ya no de un@ (que iría a la cárcel) sino de tod@s o much@s, como actitud generalizada. Como contrapartida, los folletos que fomentan turismo en Argentina, tristemente informan a l@s extranjer@s que la conciencia del pueblo es troglodita en estas tierras (con otras palabras por su puesto) y que, por lo tanto, es seguro pasearse por las calles con abrigos de piel. Así como en muchos países (incluso USA que es quien lo produce) está prohibido el uso de Aspártamo en alimentación, por ser cancerígeno, pero a Argentina como a otros tantos países tercermundistas se lo siguen vendiendo y sigue formando parte de incontables productos de consumo. Cuando hay masa crítica los cambios se hacen consenso, se hacen leyes o simplemente se transforman en sentido común.

Estados Unidos lanzó una guerra contra Irak acusándolos de tener armas de destrucción masiva, cuando la ONU le negó autorización, porque nunca existieron pruebas, a pesar de varias investigaciones, cuando EE.UU. fue el único país en la historia que lanzó armas de destrucción masiva contra personas. Cuando sabemos que lo hacen por el petróleo... USA abiertamente le dijo al Mundo en 1997 que reducir las emisiones de carbono afectaría su economía y por eso no lo firmaría el protocolo de Kioto ¿Quien irá preso entonces por el verdadero terrorismo que representa hoy Estados Unidos?
En los injustos sistemas de justicia que padecemos y aceptamos, los ladrones van presos; eso sí, si roban menos de un millón, ya que si roban más pagan un buen abogado o quizás con la coima les alcanza.
Las corporaciones roban, contaminan, mienten y nadie va preso, sólo sufren los pobres y tod@s luego por el destrucción de la vida y la alegría. ¿Quien paga? ¿Quien paga por las atrocidades que cometen los gobiernos contra los derechos humanos? En un Mundo violento es natural que a partir de generalizarse un proceso de toma de conciencia, algunas personas elijan expresarse desde la violencia, haciendo las llamadas acciones directas. Que no son otra cosa que hacer lo que creen correcto a pesar de no ser un consenso masivo, como en cualquier revolución. Además, en este caso, la violencia ejercida es infinitamente menor que la que ejercen quienes se convierten en objetivos de dichas acciones.

Ahora bien, no estamos promoviendo las acciones directas ni participando de ellas, pero ¿Que pasa con las que ya fueron hechas o están siendo ejecutadas? ¿Que pasa con est@s liberadores de animales cuando l@s atrapa la justicia? Necesitamos formar un criterio al respecto. Porque estamos encarcelando defensor@s de la vida mientras l@s asesin@s andan suelt@s; tenid@s por grandes ciudadan@s respetuos@s de la ley y edificadorxs de la patria. Éste es el Mundo del revés y acá vale lo que dejamos valer. L@s poderos@s hacen y deshacen y aún así disfrutan su impunidad. En China no se puede decir lo que se piensa, o no se puede sobrevivir al intento, sin ser llevado a un campo de concentración, encerrado, torturado y hasta asesinado por representar un “peligro para el orden público”, es decir por ser pensante y demostrar inconformidad con el modelo impuesto. Acá por ahora se puede decir lo que se piensa o... más o menos... éstas personas están <haciendo> lo que piensan, lo que creen correcto... Yo propondría un debate público entre chinchiller@s y autores de dichas acciones directas en caso que fueran detenid@s.

Creo que son mártires... mientras todo es destruido y la mayoría se preocupa por sus bienes de consumo. Mientras hay ríos de sangre corriendo en la Tierra y unos poc@s concientes reclamamos sin ser oíd@s, desde en el anonimato alguien emerge y abandona su seguridad personal, cambiando su oportunidad por darle una a Gaia.

Y hay much@s mártires, much@s pres@s por haber hecho o dicho lo que era justo....por los animales, la ecología, la justicia social... Sea tal vez, debido a las innumerables acciones directas, que Inglaterra, donde surgieron éstas por primera vez, es el país con mayor porcentaje de población vegana en el Mundo...
Pero sin duda el movimiento se ha difundido enormemente gracias a incontables activistas que hicieron su trabajo a cara descubierta y no pocos se han convertido también en mártires. Porque ¿que hace el sistema con las personas que, sin inflingir las leyes luchan por la justicia, cuando hacer prevalecer la justicia que reclaman redundaría en pérdidas económicas o de poder? Simplemente cambiar las leyes... Jill Philipps, era una activista británica que luchaba por la liberación animal. Permaneció de pie frente a un camión de transporte de terneros, como otras tantas veces, para impedir que los trasladaran hacia su destrucción, sólo que aquella vez el camionero decidió no frenar y Jill Philipps fue también asesinada, como los terneros que ese día no pudo salvar. A 10 años de su muerte el parlamento británico publicó una reforma legislativa por la cual hoy día pararse frente a un camión para impedir su paso equivale a 10 años de cárcel. Con el mismo objetivo de retrasar la toma de conciencia de “las muchas buenas personas de este Planeta que continúan permitiendo que un@s poc@s mal@s lo destruyan” y desalentar la realización de protestas o acciones por los animales, EEUU redefinió su ley y hoy día considera terroristas a cualquiera que realice no sólo acciones directas de liberación de animales, sino a quien impida el paso de vehículos o realice boicots a empresas o laboratorios que experimentan en animales. La sola causa de pérdidas económicas justificables a las empresas en cuestión les vale a los activistas, no sólo ir a la cárcel, sino que algo mucho peor: hacerlo bajo la carátula de terrorismo.

La misma sociedad que se conmueve con historias de un Mesías condenado por hacer milagros curando enferm@s en sábado, cuando trabajar ese día estaba prohibido y por proclamar ser hijo de Dios. Que se contenta y reivindica valores viendo historias como la del ladrón que robaba a ricos para dar a los pobres, condena hoy a est@s rebeldes que rescatan indefensos animales del yugo de sus insensibles verdug@s.

Es muy significativo que surjan las llamadas acciones directas en el país Nº 1 de consumo de carne. Eso refleja un momento de cambio; muchas personas dormidas escucharán por primera vez la palabra veganismo y se vuelve a instalar el viejo debate abandonado sobre el uso de pieles. Da cuenta del movimiento creciente del cual se desprende, pues de 10 mil vegan@s, mil se expresan, editando blogs, imprimiendo volantes, organizando o participando de actividades de difusión y cuando el movimiento es grande y muchas personas están agitando y mostrando una verdad muy madura y largamente ocultada, de 10 mil, quizás un@ se lanza a la acción directa.
Resulta así mismo negativo ya por el tono que darán los medios, en los que más de un/a famos@ exhibe pieles. Muchas personas sentirán rechazo por el veganismo condenándolo de extremista y estigmatizándolo de violento. Negativo porque frente a esas personas que oyeron y prejuzgaron al veganismo a partir de dichas noticias, tendremos los activistas, una valla más que sortear en el arduo camino de generar conciencia. Negativo porque hay personas que arriesgan su vida y libertad por intentar resolver un problema de tod@s.

En términos generales de comportamiento humano, est@s liberadoas/es surgen por el descontento generalizado de una masa creciente aunque todavía minoritaria, sumada a la tradicional inacción de las personas, acostumbrad@s a vociferar y pedir por cambios, esperando que alguien más haga lo que debe ser hecho.

Yo puedo llegar a sentir que no necesito de ese cuento o esos personajes que reivindican el sentir de muchas personas compasivas que quieren que la situación cambie. Siento que yo tomo mis energías y las pongo a trabajar por el cambio y con eso me siento contento. Yo arrogantemente puedo sentirlo. Pero las chinchillas, esas chinchillas que fueron liberadas, ciertamente no sienten aún mi trabajo. Ellas sí sueñan con una Juana de Arco y un Robin Hood Vegan@s que las rescate esta misma noche.

No tengo consejos o estrategias para vegan@s, sino para personas. Entre vegan@ y no vegan@ (“aún no vegan@”) sólo media una decisión. La mayoría de l@s vegan@s no nacieron siéndolo y el trabajo no termina ahí. La toma de conciencia no termina con hacerse vegan@s. Necesitamos, las personas, entender muchas cosas, desarrollar nuestras potencialidades, salir del egoísmo, del consumismo, de la vida artificial. Realizar nuestras aspiraciones, abandonar uno y mil parches que hemos creado para conformarnos sin haber conseguido la felicidad, el amor y el entendimiento. En mi escuela, familia y entorno muchas personas se hicieron vegetarianas o veganas a través de mi activismo. Y cada persona que toma conciencia se transforma en centro de difusión. Considero muy importante formarse, leer, aprender a cuidar la salud personal y a argumentar. El proceso de limpieza interior y toma de conciencia es largo y a menudo “el cuerpo avanza rápido y la cabeza se queda atrás”. La intuición natural se va restituyendo y muchas veces no hay respuestas a preguntas del entorno porque simplemente nunca nos las hicimos, porque a veces ni nos dimos cuenta de ciertos cambios. Hay que volver a cuestionarse, abordar las dudas, compartir experiencias, tomar cabal conciencia de las razones e implicancias de nuestros cambios. De esa forma poder generar desde el ejemplo y desde la argumentación. A partir de ese proceso la creatividad de cada un@ se expresará en iluminadas ideas para diseminar conciencia, amor y unificación.

Mi propuesta es la Veganización Progresiva de la Cultura: redefinir cada aspecto de la vida incluyendo los nuevos valores, desde el cristal de conciencia con que ahora vemos. Cuando se aclare más, redefiniremos otra vez; como en la naturaleza, lo único constante es el cambio. La cultura por el contrario, se estanca y cristaliza. Por ejemplo acabo de agregar al diccionario del procesador de texto donde escribo este artículo las palabras vegana, vegano y vegan@ que es ambas a la vez, un genérico no machista. Desde cada detalle, hábitos, tradiciones, frases: “más vale naranja en mano que 100 en el naranjo” o “recolectar dos frutas de un manotazo” son veganizaciones que me gusta hacer; es muy divertido, además de justo y necesario... aunque ahora no puedo evitar sentir que es estúpido e intrascendente... sobre todo para las chinchillas. En fin, cómo sociedad humana estamos pasad@s de crueldad, necesitamos virar hacia la compasión, es hora.

Inti Ari Sol Lunar.

Volver arriba / Inicio

Domar al tigre

El tigre es enorme, inspira miedo, el/la human@ no quiere someterse al miedo. Enfrentar el miedo es la única manera de superarlo, pero el/la human@ somete al tigre y lo encierra; pero acaso ¿enfrenta el miedo? No, no enfrenta el miedo de vivir con el tigre suelto ni enfrenta al tigre para someterlo, lo hace con armas, lo encierra, lo castiga y lo mata al igual que a las personas sabias, a l@s iluminad@s o a l@s insurrect@s. La sociedad (es decir es@s much@s que dejan <dejamos>, a un@s poc@s mal@s actuar y dirijir) l@s somete, l@s esconde, l@s acalla, l@s reprime, l@s mata... pero ¿Acaso l@s enfrenta? ¿L@s escucha? ¿Debate con ell@s? ¿Les gana con argumentos? No! Sólo vocifera y excluye respaldado en "ser dueño de casa"... "dueños de la pelota". Entonces tenemos un mundo de much@s mal@s jugadoræs que son dueñ@s de la pelota. Dejémos de someternos. Vamos! Juguemos con la de trapo! Sin vender la dignidad, sin excluir, sin apoyar el egoismo. Cuando quiera el/la dueñ@ de la pelota jugar con nosotr@s, estará invitad@ también... a jugar como jugamos tod@s, con la de trapo... o que traiga la nº 5, "su" nº 5 y el título de propiedad; que lo haga un bollo y lo agregamos a nuestra querida pelota de trapo. Ahora tenemos dos!
Inti Ari Sol Lunar.

Elegir: una adicción de la mente egótica

Elegir, elegir, siempre elegir... nos la pasamos eligiendo, eligiéndolo todo, todo el tiempo, como una adicción. Una adicción de la mente, desde una pauta condicionada por el ego, alimentando al yo que comanda la acción. Y, finalmente, cuando la elección no es trivialidad, cuando se trata de algo verdaderamente importante, ahí no decidimos nada, sino desde el condicionamiento tan desviador de nuestras aspiraciones interiores, que terminamos sintiendo que no tenemos la vida que queremos, la pareja que queremos, el yo que queremos, el trabajo que queremos, el mundo (entorno) que queremos…Y es que no elegimos por lo que queremos, que necesariamente está enlazado con lo que necesitamos, con lo que deberíamos tener, sino que elegimos lo que creemos querer, eso que emparcha y sostiene apegos y miedos. Demonios internos que no queremos enfrentar, porque elegir de verdad implica algunas veces elegir lo más duro, lo más amargo, lo más difícil, siendo esto lo necesario para aprender, para avanzar, purificar y ascender. Esa elección justa y necesaria, aunque a veces conlleva dolor, es un dolor creativo. Esa elección creativa y tendiente al bienestar, esa que debe pasar por el túnel amargo para llegar a la dulzura de la existencia, es aplazada o reemplazada por la otra, la corriente, esa que nos satisface momentáneamente pero termina por dejarnos insatisfech@s y con menos energía que antes, como comer dulces, dulces y más dulces, para matar la ansiedad y ausencia de amor sólo para terminar con el sabor amargo del malestar estomacal y la depresión del pico de hipoglucemia posterior a la agitación. La rueda gira que gira y será necesario abstraerse y parar un poco a reflexionar para salir del círculo vicioso que nos ata al sufrimiento. Sufrimiento éste, que es nuestra verdadera  elección, elección que podemos cambiar, empezando con esfuerzo para luego fluir, eligiendo la felicidad sin opuesto.

Elegimos que comer, hasta en el mínimo detalle, que pan agarrar, que fruta, elegimos cómo vestirnos, como lucir el pelo, elegimos dónde salir en la foto, con que cara, al lado de quien, hasta elegimos cómo pensar, definiéndonos, estructurándonos y rigidizándonos, rechazando las ideas que no encajan, y eso justamente es no pensar, eso es condenarse a la tontera, a la mediocridad, perpetuando la separación.

Es que ¿En verdad elegimos? ¿O sólo elige la mente, cómo un hábito adquirido? Es que la mente saturada de elecciones intrascendentes y condicionantes, cuando enfrenta una situación que requiere una elección real, ”una de esas que deja afuera a las otras” no sabe que hacer. ¿Cómo puede ser que <no saber lo que se quiere> sea lo normal? Recordemos que no hablamos de elegir cosas materiales o elecciones que nos ofrece la sociedad de fantasía, esa que aceptamos, perpetuamos y cocreamos.

¿Desde cuantas dimensiones realizás tu elección? Si en verdad estuvieras eligiendo ¿Por que al final, siempre te envuelve la insatisfacción? ¿Elegís desde tu ser completo? ¿Desde tu eje? ¿Tú centro? ¿O es sólo desde un torrente de neurotransmisores que te impulsa a comprar, a desear, a agarrar...?

Hay otro torrente, que te arrastra, mientras te sentís muy ocupad@ eligiendo espejitos de colores, aún si no lo notás, te arrastra. Y es que hay elecciones muy importantes que la mayoría deja postergadas por años, incluso no poc@s las postergan toda la vida. Sucede que casi en la totalidad de las veces, las elecciones se basan en que tener y no en que ser. Porque modificar el ser, edificar el ser, implica mirarse, mirar ahí. Ahí, adentro nuestr@; mirar donde a veces duele, donde a veces da miedo, donde a veces da vergüenza. A eso me refiero con elecciones postergadas y al hecho que resulta de dejarte llevar por ese torrente de condicionamientos, esa suerte de cinta transportadora, en esta maquinaria de vivir separados de la naturaleza y el cosmos, que nos lleva del jardín a la primaria, a la secundaria, a la universidad, a trabajar, a producir, a... en definitiva, postergar la vida toda la vida, y la paradoja está en que dejar esas <necesarias elecciones> postergadas indefinidamente, dejar de mirar dentro, para saber que quiero de mí mism@ y dedicar mi energía a manifestarlo, implica que las razones para sentir dolor, miedo y vergüenza se nutran, se consoliden y crezcan.

Podemos fácilmente entender el adagio budista del deseo como causa de sufrimiento, pero ese deseo no es impuesto sino elegido. Elegimos desear ¿O acaso el deseo sea consecuencia de esa adicción a elegir? Adicción basada en la conciencia de separación “si yo no elijo alguien elegirá la mejor opción, la porción más grande... si no elijo pronto y lucho por eso que quiero me quedaré sin nada” Pero eso es sólo conciencia de escasez, mente polarizada, dual. El Cosmos está siempre dispuesto a proveer y las opciones están ahí, muy a la mano, sólo que cegad@s por los condicionamientos no las vemos, así como tampoco vemos lo bueno en medio de circunstancias desfavorables.

Inti Ari Sol Lunar.

Volver arriba / Inicio


La Torta


Yace el cuerpo, los cuerpos. Coexisten en la mente las experiencias, las vivencias, proyecciones, recuerdos, hasta de otras vidas; vivencias paralelas, dimensiones paralelas del eterno aquí y ahora.
Viajando a la cumbre o al infierno y la torta en el centro en la base de la montaña, punto de partida de ambos viajes, expresión material del mundo de las formas, de la ilusión que tienta y destruye. Coexistencia: desplomado el cuerpo, extrema debilidad del ayuno y conciencia hiperclara. Muerto el cuerpo y embotada la conciencia en el yacer del empacho goloso. Y la torta en medio…
Y pienso: estaba rica la torta, la torta cómo expresión de esa ilusión que atrapa y no aporta, sólo roba, drena energía. La torta cómo causa del padecer del empacho goloso, la torta cómo necesidad del ayuno desintoxicante y, sin embargo la mente piensa “estaba rica la torta”. Es decir, a pesar de todo, el deseo vuelve ahí. Para cerrar el círculo vicioso o el espiral descendente al inframundo de éste parecer humanxs pero ser menos que bestias por dentro (que es lo que somos en éste pulsar colectivo planetario, en ésta sociedad moderna que destruye todo y se destruye a sí misma).
La conciencia regresa ahí, frente a ella, la torta: “estaba rica…”… Algo en la claridad receptiva del ayuno me dice: recordá más, viajá más atrás. Recordá la ricura de estar subidxs a los árboles. Plenxs de energía, la conciencia fundida en el cosmos. Siendo cada exhalar el pulsar mismo de la Tierra. Sintiendo, sintiéndolo todo, sin pensar, sin mente, sin pesar ni ficticias soledades en la cárcel de la mente. Siendo El Centro, el centro mismo de todo lo que existe. Siendo nuestro alimento una circunstancia, un momento, un placer divino que se agradece y se disfruta antes, durante y después. Las frutas cual átomos coloridos girando alrededor de nuestro cuerpo energetizándolo. Todo es posible, no existe la dualidad ni el anhelo ni la ansiedad ni el desasosiego.
Ahora veo la simultaneidad, la coexistencia de la ilusoria dualidad, cómo un espejo de luces y sombras, cómo un “no dos”, cómo un todo y recuerdo entonces La Torta. Y el ficticio sosiego de cuando “sos-ciego” y, sin ver las consecuencias te lanzás al placer hipotecado de la concupiscencia. La torta, negra fuente de escape, de desconexión y sentir instantáneo, efímero, pero sentir, sentir al fin, en un mar de inexistencia y desolada ilusión de separación. En la visión total, no dual, me veo ahora: undiéndome en un maduro mango, chorreando sus anaranjados jugos cremosos por mi barba y el placer absoluto de su exquisito sabor, al mismo tiempo me veo hundiendo mis fauces en la enorme porción de ella: La Torta, donde el placer orgánico se acota, casi puedo sentir el padecer del cuerpo al mismo tiempo que me hundo en su amarga dulzura. Es que no es la energía, la nutrición o la celebración de la existencia el gancho hacia La Torta, sino el obscuro placer egoísta. Aquí no soy yo el centro y las frutas, mí alimento, cual átomos girando en torno a mí cuerpo, nutriéndolo. Sino que la misma torta es el centro, un negro centro de materia obscura, de antimateria, un agujero negro de energía densa. De ego condensado. Y mí fuente de placer es el egocéntrico acto de deborarla. Explotan en mí mente esas químicas, esos neurotransmisores de pseodoconexión. Endorfinas prestadas con altísimo interés. Y lo mismo vale para las faturas, la carne, la mariguana, el alcohol, el tabaco, y el etcétera.
Desde mi estado de “no ser”, es la torta el centro, ese objeto de vicio, ese placer enfermante, ensuciante. Mi pequeña conciencia inconciente, desarraigada de La Fuente observa absorta: la torta. Es el centro, el mismo centro de mí atención y por tanto del universo todo. Y, el acto de comerla es el medio de llevar ese centro dentro mío. Disociándome incluso de mí cuerpo, de mí bienestar. El ego dice: ésta vez no me hará mal, no tan mal, esta vez lo podré soportar y el balance será positivo. Podré disfrutar el placer del viaje etílico, glúcido, cárnico, grasoso, de la nicotina o las plantas de poder usadas cómo snack sin perecer luego en la resaca del abuso. Pero nunca se logra o sí pero sin disfrute. El balance siempre es negativo. Probás y ni te gusta, no es verdaderamente rico. Pero la frecuencia desciéndela instante y entonces querés más, más de esa intensa sensación. Entonces el ego se apodera de la voluntad y el cuerpo empieza ya a llorar las consecuencias.
Hay una vida, una misma vida que puedo vivir muerto y padeciendo en oscuras tonalidades de blanco y negro y la torta (que es un símbolo) es ciertamente la vida en blanco y negro (azúcar, chocolate, grasa, harina, humo, oscura carne cocida disfrazándose de alimento, alcohol, humo, leche, dinero, sexo inconciente, emociones negativas…) y una vida, esa misma vida que puedo vivir Vivo, disfrutando sin excesos la colorida existencia, la vida arcoiris (frutas, sonrisas, amigxs, paisajes, deportes, sexo amoroso conciente, arte…)
En cualquier caso estate presente, recordá; aprovechá el vislumbre, incluso cayendo en el barranco de la blanco y negra tentación. No te juzgues, no juzgues, no te reproches, no te quejes, no te preocupes y permitite age quod agis (hacer lo que haces), comer cuando comés, bailar cuando bailás. No te condenes en el momento mismo del sucumbir ante el vicio, disfrutalo, observalo, observate, usá todo lo que ocurre para experimentar y crecer, escuchá tú cuerpo. Prestá atención, sólo eso, prestá más atención y eso es meditación, incluso fumando tu sentencia de cáncer.
Simplemente es que no estás viendo las demás opciones; de otro modo ¿acaso sería posible que eligieras aquello que no es lo mejor para vos y para todxs?
Invito a la humanidad frecuencia trigo y me invito: a la colorida y vibrante frecuencia frutas. Y sonrío.
Ser o no ser viv@ (Crud@)
Ari Sol Lunar.

Un Cuento del Futuro

Corrían los años del Kali Yuga, la Era despiadada, cuando un día, en una ciudad, del por entonces llamado primer mundo, en un polo tecnológico, en un gran edificio de la avenida principal, en las oficinas de una empresa multinacional, que a su vez era parte de una mega corporación, un empleado, un hombre, un simple hombre que, cómo todos, una vez había sido un niño, un hombre cuyas necesidades básicas eran las de todos los hombres y mujeres con quienes compartía el aún hermoso planeta en el que viajaban sus conciencias, uno cuyas necesidades superiores también eran las mismas que las de sus congéneres… (Necesidades gregarias, sociales, espirituales, de inclusión, de control y afecto), uno que, a diferencia de unas pocas y pocos, cómo la mayoría en el mundo civilizado, resolvía todas sus necesidades dentro del sistema de trabajo y consumo y, las que quedaban truncas eran emparchadas con abuso… (abuso hacia la naturaleza, manifestado en la dilapidación para satisfacer la demanda de consumo de cosas, cosas y más cosas para llenar el vacío espiritual; y abuso hacia sí mismo, consumiendo una dieta cargada de sustancias adrenalínicas, intoxicantes y psicoactivas cómo carnes, lácteos de otra especie de mamíferos del planeta, azúcar refinado y harinas y desoyendo el llamado de su cuerpo y conciencia se sometía a una vida domesticada). Un día, cómo todos los demás días de su miserable (aunque él no lo supiera) vida, sentado a su escritorio en el piso 35, levantó la mirada, hacia un cielo siempre gris, pero qué, cómo siempre, invitaba a soñar la libertad… libertad qué, cómo él la soñaba, tomaría forma de poder, poder que siempre es sometimiento para otr@s. Con la mirada perdida, sobrevolando entre rascacielos hacia un horizonte difuso por la niebla del smog, éste hombre, que hasta hace un momento era un joven con aspiraciones de muchacho, resolvió sus frustraciones y anhelos con una visión: un invento que lo volvería rico. Dejó su ordenador a un lado y, en la primera hoja de su anotador de escritorio plasmó la idea.

Pasaron muchas Lunas, dos giros completos de la Tierra alrededor del Sol, entre el desarrollo del proyecto, reuniones, llamadas, y un proceso por el cual la humanidad había pasado centurias en la ignorancia y la especulación financiera que fueran base de la destrucción ambiental: los registros de propiedad intelectual. Finalmente la visión de aquel hombre, en aquel día, cómo todos los demás, gris, estaba siendo manifestada.

Habían pasado décadas de industrialización, tecnologización y robotización. La ilusión de la máquina reemplazando el trabajo humano, brindando así abundancia y confort para tod@s. Pero la realidad era que el bienestar y abundancia nunca fue para todos y en el plano concreto de la tecnologización, la sustitución del trabajo humano por máquinas no se había logrado al punto imaginado al comienzo de la Era robótica. Muchas de las tareas debían seguir siendo realizadas o supervisadas por human@s. Incluso muchas tareas manuales, manipulaciones y transformaciones de productos. En las cadenas de montaje, seguía habiendo human@s parados frente a una cinta transportadora, realizando tareas rutinarias, repetitivas, “casi cómo máquinas”, pero humanas. Ésta había sido la idea de aquel hombre, aquel día en aquel despacho del piso 35 del gran edificio de la gran avenida de la gran capital de aquel país del primer mundo: robotizar la movilidad de l@s operar@s que realizaban las tareas manuales. La grotesca visión inicial fue la de un enorme brazo mecánico con una silla al extremo, con un arnés que sujetara al/a operari@ y lo moviera a toda velocidad por diferentes puntos de la planta de manufacturación, acelerando así los procesos. Siempre el materialismo capitalista había buscado reducir los costos de producción para masivizar los productos y maximizar las ganancias. El invento, o más bien <el concepto> se puso en práctica y pronto de moda entre las compañías. Realizaron una enorme máquina entre las líneas de montaje en una fábrica de celulares en el área de embalaje, la única operación que aún se hacía manualmente. Y al otro lado los brazos mecánicos movilizaban a velocidad, entre diferentes pisos, a l@s emplead@s del área administrativa. Literalmente la máquina era un pulpo enorme con sillas provistas de arneses en sus extremos. L@s emplead@s subían al iniciar su jornada y bajaban para irse a sus casas. Más un par de veces para comer e ir al baño. Eran movidos a toda velocidad entre diferentes niveles de la fábrica realizando sus procesos. Los primeros días, al iniciar la jornada gritaban y comunicaban entre compañer@s la euforia de ser movid@s a velocidad, lo mismo que en un parque de diversiones (pasatiempos mecánicos de aquella Era). Pero al igual que en la “montaña rusa”, seguida a la euforia sobrevenía una paz interna, contrastando con la velocidad del cuerpo pasivo sometido a bruscos movimientos; cómo un estado de trance, una meditación. Por un tiempo las jornadas no pasaban de cuatro horas; el constante flujo de sangre y adrenalina por la aceleración y desaceleración también constantes dejaba exhaust@s a l@s operari@s. Pero pronto las maquinarias fueron cambiando y las leyes laborales también.

Por dos décadas el concepto fue puesto en uso masivo entre las corporaciones y así fue mutando. Desarrollaron atenuadores de la aceleración para que el cerebro no experimentara tanto agotamiento, extendiendo así las horas de trabajo. Siguiendo antiguos modelos de explotación laboral, en los que las compañías obligaban a sus emplead@s a usar pañales para no levantarse de su  puesto de trabajo ni para ir al baño, modificaron las sillas para permitirles orinar y defecar sin bajarse del sitio y también comer. Simplemente por la oferta laboral y los salarios consiguieron personas que subieran a esas monstruosas maquinarias. Un cambio sólo externo en la forma en que l@s human@s civilizad@s (domesticad@s) cambiaban su vida por papel pintado (que luego cambiara a dinero electrónico pero seguiría siendo lo mismo). Pronto implementaron modificaciones que tenían por objeto profundizar el estado de trance durante las horas de trabajo, usando drogas y estimulantes. Tras el éxito de sus suposiciones, los litigios legales de las organizaciones humanitarias fueron eludidos con el ocultismo. Es decir que las cosas se hicieron sin salir a la luz… cómo siempre, por esa Era, se hizo o se intentó. Las personas que hubieran protestado por tales condiciones laborales de haberlas conocido, las justificaban claro está, al comprar los productos. En sólo dos décadas los cambios sucedieron vertiginosamente y las regalías aumentaron y cómo siempre, también lo hizo la ambición. Los contratos laborales cambiaron, la genética metió mano y el delito contra la vida sólo se hizo un poco más evidente. Tras 15 años de implementado <el concepto> las fábricas ya tenían empleados que nunca bajaban de sus sillas, ni para regresar a sus casas. Luego les mutilaron las piernas, cosa que redujo el peso que debían mover los brazos mecánicos; pronto los órganos genitales y digestivos, siendo alimentad@s de forma intravenosa. Mas tarde los cerebros fueron removidos, con lo que se ahorraron el tener que balancear  las particularidades orgánicas individuales y pasaron a conformar un cerebro central biocibernético. En 25 años el aspecto de la maquinaria total había cambiado a un mega pulpo con piel y extremidades humanoides, donde los “tentáculos” ya no eran personas sino sólo un largo brazo con un ojo entre el pulgar y el índice.

Los años de transición sucedieron y ya estábamos a las puertas del ansiado Pachakuti, el amanecer de la Galaxia. Pero claro está, la polarización se había acentuado terriblemente. Cómo los brazos biomecánicos de las maquinarias que habían pasado de ser personas a sólo partes humanas ensambladas, las personas que consumían los productos de las fábricas también vivían vidas robotizadas. Controladas en todo momento, domesticad@s al máximo… pero la Tierra se aceleraba y ¡hasta las piedras estaban despertando!

La Gran Revolución estaba teniendo lugar, a la par que se acentuaba la deshumanización de las fábricas, la economía y la misma vida social. Por un par de años hubo una Silenciosa Gran Revolución Interior; en individuos que sintieron el latir del Corazón Cristal de la Tierra y sintonizando evolucionaron rápidamente. Los grupos revolucionarios que posteriormente se organizaron no usaban armas para intimidar, herir o  matar cómo antaño, sino “poderes espirituales”. Ese proceso había comenzado con grupos pacíficos en los años del Fin de Ciclo, intentando frenar proyectos de urbanización o explotación agrícola, ganadería o de minería. Era común ver activistas siendo golpeados por hermanos de su tierra, asalariados por las empresas para abatir árboles… o centros culturales, mientras pasivamente rezaban en posición de clemencia. Más tarde recibían amenazas con armas o hasta golpes y a la furia de insultos y daños físicos respondían mirando a los ojos y diciendo: “me rompés el corazón”.

Así sucedió la Gran Polarización del Fin de Ciclo. Al punto del colapso, con megaciudades evacuadas por la subida del nivel del mar y un cielo siempre gris, pero que siempre invitó a soñar la libertad. Al tiempo que los centros de manufacturación seguían funcionando, asesinando la vida animal, dilapidando la naturaleza y contaminándolo todo y las sociedades domesticadas consumiendo sus productos, muchísimos seres fueron despertando, elevando su conciencia y compasión.

Y pasó que un día, en el negro polo industrial, en la mega ciudad tecnológica, montada sobre lo que había sido la gran avenida por donde ya no circulaban ni autos ni personas, porque por entonces éstas satisfacían todas sus necesidades sin moverse de sus casas (algo parecido a lo que había sido la silla con arnés que iniciara la Gran Conversión Productiva Deshumanizadora), donde se emplazara aquel edificio en el que en el piso 35, aquel muchacho hubiera ideado el macabro <concepto>, en una actual mega planta de producción de inductores de realidad virtual, se logró introducir, violando la seguridad, un grupo revolucionario de seres despiertos. Diseminándose por el edificio, una muchacha llegó a la planta central, donde trabajaba el megapulpo híbrido bio-cibernético con largos tentáculos que terminaban en brazos con manos y un ojo entre el pulgar y el índice.

La muchacha estaba desnuda, tod@s en el grupo revolucionario andaban y vivían desnud@s... y, claro está, desarmad@s. La maquinaria detuvo su trabajo y por un momento cesó el ruido infernal, que la máquina desprovista de oídos no escuchaba… o bien desprovista de alma, escuchaba pero no se estresaba… o bien desprovista de <contraste> y perspectiva, se estresaba pero no nada hacía por cambiar…

En ese momento, en aquel día, en aquella planta, en aquel polo industrial de aquella megaciudad tecnológica, todos los brazos con manos y ojos se dirigieron al cuerpo de éste angelical miembro de la patrulla revolucionaria. Los ojos de las manos de la máquina miraron a la muchacha, desnuda, con sus pelos largos y sus grandes ojos brillantes… entonces los ojos de las manos de la máquina se miraron entre sí… La maquinaria se miró a sí misma… y, abriendo masivamente las válvulas, de los inyectores de solución salina lubricante, lloró.

Volver arriba / Inicio

Me toman por maestro

Much@s de ustedes me toman por maestro ¡Y lo bien que hacen! Porque estoy dispuesto a defraudarles. Yo mismo me tomo por maestro... porque no estoy dispuesto a defraudarme. Entiéndase, por favor, sin dualidad: el antihéroe/antiheroína toma su ego por maestr@ y por ende siempre se defrauda a sí mism@, defrauda su esencia. Nunca defrauda a l@s demás, ya que actúa cómo se espera de él/ella. Lo que hay para defraudar en ustedes necesita ser defraudado (y es bueno que así sea): expectativas, cristalización y apego. En cambio lo que habría por defraudar en mí sería un crimen, uno que aún la mayoría comete en contra de sí: intuición, impulsos de desdomesticación, vivir la verdad, afinidad y sicronía internas, a pesar de no encajar; necesidad de mutar y "morir al yo", matando la personalidad, el ego separado, la máscara. Es interesante en éste punto recordar la etimología de la palabra persona/personalidad, ésta deviene de l apalabra máscara (delante de la cara) usada por un personaje teatral.

Volver arriba / Inicio

¿Puedo definir un globo?
¿Qué es un globo?
¿Puedo definir un globo?
¿Puedo definirlo por el aire interior, sin la membrana que lo contiene? No; el aire escaparía y no hay globo. ¿Puedo definir un globo por la membrana, sin el aire que lo infla? No; la misma palabra lo indica, sin aire es un “saco” vacío y no un “globo” ¿Puedo definir un globo por el aire contenido, la membrana que lo contiene, pero sin el aire que lo circunda? No, puesto que si nada compensa la presión interna, esa impresión que intento definir reventaría. ¿Termina el globo entonces en el final de la atmósfera terrestre? No, puesto que la Tierra es también un globo y, si no consigo definir el primer globo menos podré definirlo por un segundo globo. Entonces ¿Dónde termina el globo? No termina. ¿Dónde empieza el globo? No empieza. Entonces ¿Puedo definir un globo? No.
Nosotr@s también somos igual que “globos” y no podemos ser definid@s. Pero ¿Es válido decir que somos globos; que hay globos dentro de globos dentro de globos, dentro de más globos? Eso no tiene sentido; si algo no tiene principio ni fin ni propósito autónomo, ¿Acaso existe? No.
Por extensión se concluye que ningún sistema que disminuya la entropía del Universo (la tendencia a simplificar los sistemas, a la distribución uniforme, sin gradientes) puede realmente ser definido. La aparente materia inerte también es un sistema organizado y no resiste al tiempo, el cual es también una percepción, una ilusión. ¿Qué pasa con la materia inerte? El “saco” (notemos en éste punto que intentar definir “saco” nos llevaría al mismo atolladero que intentar definir “globo”) con el potencial de generar la ilusión de “globo”, sin aire dentro ni atmósfera fuera no explotará, pero ¿Puedo acaso definir esa ilusión de “saco” independientemente de la función para lo que fue creado? No. ¿Cómo puedo definir un envase sin el contenido que le da vida ni el propósito de su existencia? E intentar definir el propósito ineludiblemente requeriría en nuestro ejemplo definir antes la noción de “globo”,  la cual no puede ser definida. Sin human@s no pueden existir “pantalones”… ni quien pueda definir “ser” o “cosa” alguna. ¿Es verdaderamente inerte? ¿No está acaso la materia formada también por indefinibles globos pequeños (moléculas; átomos, etc) Todo finalmente está formado por energía vibrante dando la impresión de materia separada, pero aún esa impresión no es independiente. Sin luz que ilumine no hay percepción de globo alguno; nada que merezca el intento de ser definido. Y más aún, sin una conciencia que perciba ¿Qué podrá ser definido?
Así vemos que nada puede ser definido; sólo hay apariencias e ilusión. Todo está unido…
Si nada existe en realidad ¿Dónde está entonces la existencia real? En la No-definición, la no-dualidad. Ésta es una de las leyes universales: La Unicidad.

Volver arriba / Inicio

Alegre compasión

En mi adolescencia buscaba la budeidad, pero me generaba contradicción imaginar el estado de Buda cómo aburrido. Pensaba, “No tiene sexo, come cómo pajarito, no compite, no “conecta” con nadie, porque nadie alcanza su nivel de comprensión; entonces no tiene amig@s, ni familia, ni a quien admirar o de quien aprender, tod@s son sus herman@s menores.

Hoy me levanté en ayuno, en días de absoluta eficacia de plasmación de vislumbres y proyectos. Me bañé con agua fría, cómo me es común hace años. Pero siempre fui fiacoso para bañarme, esta vez lo hice ni bien salir de la cama. Luego de ducharme y secarme pasé naturalmente el secador por el sector que había mojado y experimenté una bajada de claridad; que me trae directamente a sentarme a compartírselas a ustedes. Es tanto para ustedes mis herman@s menores, cómo para l@s Budas y todo el gradiente intermedio que pueda existir. Antaño el Buda discriminó su discurso según el estado de ignorancia o comprensión, hoy es tiempo en que nos iluminaremos en masa, entonces mi discurso es abierto.

Recordé secando el baño que en mi adolescencia ví una entrevista a Carlitos Balá (artista argentino dedicado al humor, canto, danza; enfocado más que nada en el público infantil), ya grande, en su casa, se lo veía híper ordenado, lo que juzgué de obsesivo con la limpieza y el orden; me dió pena, a decir verdad.

Hace unos años tallé un cartel, en chino, para la entrada de mi escuela templo de artes marciales; decía: “Templo de l@s Dragonæs Ecologistas”. Quería pintarle en caracteres más pequeños una frase; buscando que cada cosa que hago sea un fin en sí misma y contenga una semilla de despertar. Procurando dar en cada acción lo más brillante que conseguía atisbar, pensé: ¿Qué quiero transmitir? ¿Qué es lo más luminoso que consigo ver hoy? Cómo respuesta inconexa surgieron dos conceptos: “Aquí y ahora”, cómo señalización y recuerdo de lo único que existe y “Alegre compasión”, cómo vislumbre sanador de aquella aparente contradicción adolescente sobre el estado de superconciencia.

Pidiendo asistencia, a un hermano chino, para la traducción, este me dice: “A ver si entiendo bien ¿Esto tiene que ver con budismo?” Nunca quise identificarme con nombres y movimientos del pasado, vapuleados y cargados de seguidor@s ovejas,  por lo cual nunca me dije budista, ni cristiano, ni pretendí entrar en esas categorías. Contesté “Bueno, mi pensamiento está muy en sintonía con el budismo, comparto muchas visiones con esa filosofía”. Mi hermano contestó “Ah, porque l@s maestr@s siempre han enseñado una frase del Buda Sakiamuni que dice: “La alegre compasión en dar es estar presentes aquí y ahora” Wooow O_O no necesito decirles que casi me caigo de culo! En el pasado, cuando fui Buda, dije lo mismo! Ese concepto de alegre compasión que creí tan innovador llevaba ya verbalizado, en la Tierra, 2500 años!

La conciencia de Sidartha Gautama se expandió hasta los confines del Universo al convertirse en Buda, abarcando todo, también la esencia de cada ser de los que habitamos hoy la Tierra. Cuando digo “en el pasado cuando fui Buda” el/la ignorante creyéndome en el colmo del alter ego me juzga sin entender, incurriendo en la más alta y chiflada pedantería, pues sólo juzga desde el ego separado sin reconocerse, también a sí mism@, parte de la conciencia encarnada en el Buda.

Antaño, con la claridad Búdica hube formulado la frase conectada por un verbo que, ahora, me hacía ruido: Dar. ¿Qué tenía que ver el dar en todo esto? Me sonaba a esa frecuencia egoica asistencialista en que incurren tantas religiones y agrupaciones. Por eso nunca terminé el cartel, que quedó colgado sin la frase pintada.

En mi viaje de recordar, he venido soltando lastre de identificación del ego, abandoné mi rol de Shifu (maestro de artes marciales), comencé a vivir sin dinero, recolectando y mendigando los alimentos, lo que me llevó a consumir aún menos de lo poco que solía venir haciendo durante toda mi vida. Me llevó entonces a necesitar menos cosas. Sumado a eso, recolectando y mendigando obtenía más de lo que buscaba o pedía; la providencia y la gente me daban muchas cosas. Así nació la idea de la Gratiferia cómo modo de devolver conciencia y nutrir a quienes me nutrían. En ese viaje comprendí la frase y la razón del verbo dar.

En este hermoso viaje de recordar conseguí vivenciar en forma más sostenida, aunque no sin filtraciones1, ese vislumbre de la alegre compasión.
1 Tod@s tenemos flashes de superconciencia; el estado de Buda es el de no retorno.

Estos días en una lista Gratiférica un hermano pidió una parrilla, a lo que contesté con un mensaje, invitándole a la compasión, compartiéndole la web que edito a fin de que conociera las razones de la alimentación vegetal e intentar de ese modo motivarle al cambio. Esta fue su respuesta:

Aprovecho la ocasión de este gratuito compartir, para intentar alejarte de la compasión con estas palabras:
La compasión está en contradicción con las emociones tónicas que elevan la energía del sentimiento vital, produce un efecto depresivo. Con la compasión crece y se multiplica la pérdida de fuerzas que en sí el sufrimiento aporta ya a la vida. Hasta el sufrimiento se hace contagioso por la compasión: en ciertas circunstancias, con la compasión se puede llegar a una pérdida complexiva de vida y de energía vital.
En cualquier caso, no diría que haya sufrimiento en mi afán de parrilla, pues es alegre y positivo, así que veré si hay ricas recetas en tu site y proseguiré mi búsqueda....

Su visión de la compasión es inteligente2. El mecanismo de defensa al reafirmar su búsqueda es, aunque egoico, correcto; y es lo que lo llevará a la trascendencia, pues refleja auto aceptación. En cualquier caso me remitió a mi imaginario adolescente sobre el aburrimiento y apatía del estado iluminado de superconciencia.
2 Tenemos la misma capacidad cognitiva que el Buda, la misma inteligencia, sólo que estamos viendo la realidad de forma recortada, desintegrada, cómo con anteojeras. Eso es lo que significa ignorancia, que no sólo es el término correcto sino también compasivo; entendemos que l@s herman@s obran de tal o cual modo sólo por ignorancia, porque no han experienciado la Unidad.

Se célibe, sé libre
De manera equivalente a mi visión ignorante de la compasión estaba la del celibato. Veía infantiles y cobardes a las monjas y curas (lo cual, probablemente, en la mayoría de los casos sea cierto), l@s que, al no poder armonizar con la sexualidad, la reprimen. Pero eso no es celibato, la mente permanece atada, hipersexuada; incluso exacerba el estado de deseo. Es la sombra del vislumbre del celibato. Así cómo la psicología freudiana niega el estado de superconciencia y toma al Buda por loco, ignorando el estado de feliz celibato natural que vivo ahora, naturalmente y sin imposición mental, contradictoriamente juzgaba de infantiles a lxs monjxs mientras me la pasaba haciéndome la paja y sintiendo culpa. El puente entre ambos estados, desde mi mente hipersexuada al celibato fue la aceptación de mi sexualidad, por un lado, viviendo sin culpa el autoerotismo, y la investigación y puesta en práctica del Tantra, viviendo una relación sexual de horas, multiorgásmica y sin pérdida de energía, es decir sin eyacular. Esto, a su vez, me llevó a no necesitar cambiar de pareja por aburrirme tras el encantamiento inicial de una relación.

Efectividad es mi segundo nombre
Vengo subido a la corriente cósmica, hiperactivo, positivo, alegre, con vislumbres y canalizaciones luminosas, surfeando una ultra sincroafinidad y teleempatía.
Presente, absoluta y hermosamente presente, identifico cada tarea y la realizo sin carga. Cada cosa que hago es lo más genial; me realiza, me colma.
De pronto me veo ordenando, limpiando, haciendo la cama... limpiar afuera es limpiar la mente.

Mi hermano menor me habla de la compasión que no ha experimentado y que sólo juzga mirándola por el ojo de la cerradura o sin siquiera eso. Lo mismo hacía en mi adolescencia creyendo que dedicar tiempo a ordenar y limpiar era inútil. Claro que se puede caer en la obsesión y usar la actividad cómo excusa y parche para no hacer el trabajo que vinimos a hacer; ese invariablemente comienza con un@ cómo centro. Necesitamos sanar, sacar la viga de nuestro ojo antes de poder ayudar señalando la paja en el ojo ajeno, de otro modo somos totalmente ineficientes..., cuando no es sólo proyección psicológica.

Cuando la mente reconoce tareas que deja colgadas, cómo lavar los platos o colgar la ropa, eso nos roba del presente, impidiéndonos acceder a nuestro estado natural de efectividad. Nos magnetiza ver el virtuosismo en cualquier campo (arte, ciencia, deporte, etc) porque sencillamente nos recuerda nuestro estado natural de efectividad. Fluir, dejar de fallar, es un anhelo constante. Y fallamos simplemente por la contradicción interna; nos auto boicoteamos. L@s gat@s son tod@s virtuos@s, cual si fueran tod@s kunoyichis/ninjas, flexibles cómo si fueran yoguis, saben qué, cuando y cuanto comer cómo si se hubieran graduado en nutrición, saben cómo curarse, ayunando, lamiéndose, descansando o vomitando, cómo si fueran médic@s. Y ¿qué nos pasa a nosotr@s... que andamos fallando y fallando, pensando que la suerte es grela (poca)?

La mente se dispersa cuando nos abocamos a una tarea porque tiene muchos círculos por cerrar y los recorre uno a uno, conciente o inconcientemente. Además el no hacer las cosas en tiempo y forma, las dificulta y vuelve tediosas. Así por ejemplo si enjuagamos el vaso de la licuadora ni bien terminar de tomar el desayuno, será sólo unos segundos y con agua bastará, ahora si la dejamos secar se pegoteará y necesitaremos esponja y quizás jabón. Hacer la cama ni bien nos levantamos es cómo oler la flor cuando nos cruzamos con ella, en lugar de acordarnos o arrepentirnos más adelante y regresar.

Entonces el camino es andar sin mente, con corazón y conciencia pero sin mente. Y trabajar con los emergentes, con las tareas que encontramos a nuestro paso. Aceptando el proceso, abrazando la contradicción, aprendiendo a disfrutar del error, ya que equivocarnos es la única manera de aprender hasta tanto entremos en la conciencia de amor, entonces dejamos de aprender de la dualidad y nos dejamos llevar por la Unicidad.

Es menester empezar por nsotr@s mismos. El individualismo lejos de ser egoísta, es lo más altruista que existe. Circunstancialmente la conciencia que mantiene perspectiva, dictaminará, en alguna ocasión, un orden de prioridad, pero, por lo general, es un dejarse llevar, yendo de aquí para allá, moviendo energía, haciendo arte del tiempo, perfectibilizando, sanando, hermoseando el Universo. Y es tan mágico! Cómo cuando niñ@s, lo que tenés ganas de hacer lo hacés y, al permanecer en la conciencia de Unidad, procurando el bien común, todo lo que hacemos es tendiente al bienestar, a minimizar el sufrimiento y elevar la conciencia planetaria!

Que todos los seres estén bien y sean felices.
L@s abraZOO!
<3

Volver arriba / Inicio

Habitar el presente

Una definición para la iluminación es habitar el presente; habitar el cuerpo también lo es. El Buda definió así una vez: “El día se divide en horas, las horas en minutos, los minutos en segundos y los segundos en instantes. Quien está presente a cada instante está iluminado”. En otra oportunidad preguntó ¿Cuanto vive una persona? Un discípulo respondió 70 años... y Él dijo: la respuesta es equivocada. Otro dijo: 40 años... y obtuvo la misma sentencia. Entonces dió la respuesta correcta: una respiración. Dando a entender que sólo existe el presente.

¿Cómo podemos obtener certeza con la mente, la cual se vale de los cinco ladrones (cómo l@s hindúes llaman a los cinco sentidos) y además está condicionada por las noción de un yo separado del resto? La mente puede definir una moral, con conceptos abstractos de bien o mal, mientras que la ética la vivimos con el cuerpo, que entiende inequívocamente lo que le es bueno y malo. ¿Cómo puede la medicina moderna curar el cuerpo, mientras habita la mente?

Comemos por ansiedad, cómo parche emocional, cómo forma de intentar llenar el vacío espiritual nacido de la separación de la naturaleza y del no realizar nuestro servicio planetario, nuestra misión galáctica en la Tierra. Pero eso sólo es posible habitando la mente; si habitamos el cuerpo, «naturalcuerpo» (naturalmente) nos dirá cuando está saciado, cuando tiene hambre, cuando tiene sueño, cuando tiene calor...

Un antiguo adagio nos da una fórmula para la iluminación: Age quod agis, has lo que haces... cuando caminás, caminá,  cuando comés, comé, cuando bailás, bailá; entonces todo se vuelve magia. Cada instante que vivís en el presente es un milagro; entonces si estabas haciendo origami se vuelve un «origasmo».

Volver arriba / Inicio

뚝배기보다 장맛이 좋다

Hay un proverbio coreano que dice 뚝배기보다 장맛이 좋다, Jangmat (una salsa tradicional coreana) es más rica que la olla de barro que la contiene.

El proverbio nos habla de la esencia de las cosas, escondida tras su apariencia. Paradójicamente pretendo llevarte más profundo, más hacia la esencia de la comprensión del mismo sentido, cambiando el sentido en la comparación: ahora yo te digo que la olla de barro es siempre más grande que la salsa que contiene.

Así como el recipiente es necesariamente más grande que lo que contiene, también el percipiente ha de ser más grande que lo percibido. Entonces surge la pregunta ¿Somos el resultado de un diseño? ¿Hay una conciencia superior capaz de contemplar el átomo y la galaxia, la partícula subatómica y el universo? El problema reside en que creemos que somos este cuerpo, esta entidad o persona humana; entonces tomamos a la conciencia humana como estándar, la comparamos con la conciencia animal y nos debatimos sobre la existencia de la conciencia divina. No logramos cerrar el caso porque “no la vemos”. Equiparamos conciencia con cuerpo, entonces la mente piensa en la conciencia divina como contenida en un cuerpo de fisonomía humana pero de proporciones colosales. Pero ¿cómo estaría esa conciencia en el átomo y la partícula subatómica? Debe ser también minúscula, de otro modo no podría abarcar y percibir lo minúsculo. La conclusión es que la conciencia no es materia, no es el cuerpo sino que lo habita y no es fija. Es decir que no cabe la noción de estándar de conciencia humana sino que lo humano es el cuerpo y el potencial.

Pensamos al pequeño humano como incluido en el paisaje que percibe, siendo más útil pensar al pequeño paisaje como parte de la conciencia que lo percibe, a través del humano donde está enraizada al plano material.

A menos que instales, en tu computadora, una placa de red inalámbrica no podrás conectarte a una red wi-fi. Encarnar como human@s nos permite el potencial de expandir la conciencia. De igual manera que tener la placa de red no nos asegura por si sóla la conexión, ya que necesitamos también los programas y configuración adecuados entre otras cosas, nacer como human@s no nos asegura el alcanzar la superconciencia, no es suficiente para <conectar>.

El cuerpo no cambia externamente con la expansión o contracción de la conciencia, no para los sentidos burdos, de igual modo como dos pendrives sin variar externamente de forma y tamaño, puede uno contener una biblioteca completa, fotos, música y películas y el otro estar vacío.

¿Entonces existe una conciencia omnipresente y omnipenetrante capaz de percibir el átomo y la galaxia? Si recordamos que hay más que lo que vemos, resulta evidentemente que no es útil pensar en fisonomías, en cómo se vería ese Ser con tales características y poderes. Si está en todo y en tod@s, <Es!> todo y tod@s, entonces también erramos el camino al pensarle como una entidad ajena a nosotr@s. Sucede que cuando pensamos, cuando definimos éste yo que creemos ser, lo concebimos como alfo fijo; siendo que somos como un aparato de radio, capaces de sintonizar a la vez que generar diferentes frecuencias. La radio apagada no es distinta de la radio encendida, lo mismo que el cuerpo muerto no es distinto, en apariencia, del vivo. Lo que da vida es la conciencia, o mejor dicho la vida es la conciencia; el cuerpo está siempre muerto. Somos etern@s y nunca hemos nacido. Entenderlo no depende de ningún cambio estructural, sino de la perspectiva desde la que estés (pensando) mirando.

Omnipotente es una cualidad que atribuimos a Dios/a/es/as; significa que todo lo puede. Tenemos que entender y equiparar poder con potencial. Que no sepamos cómo hacer algo no significa que no podamos hacerlo. Podemos todo. Tenemos el potencial para destruir y crear. Somos Budas en potencia!

Hay algo más grande que disfrutar Jangmat, porque Jangmat es pasajera, efímera, impermanente. La paradoja (parado ja!= reir aquí = estar aquí = disfrutar Jangmat cuando comemos Jangmat y disfrutar que se terminó cuando se terminó) nos dice que el camino a trascender lo impermanente no es negando lo impermanente, no es negar el cuerpo para cultivar el espíritu sino habitar el cuerpo, manteniendo la perspectiva.

Volver arriba / Inicio

Sacar lo que no, poner lo que sí

Lo único que existe es éste momento, aquí y ahora. Éste momento incluye todo lo que existe, existió y existirá. Nada existe fuera de éste momento.
La fórmula para la iluminación, para la salud, para el amor, para la riqueza, para la abundancia, para la realización, para el servicio, para realizar el propósito en la vida, para disfrutar en plenitud, es: expirar e inspirar, dar y tomar, yin y yang, sacar lo que no y poner lo que sí. ¿Cómo se entiende esto? En todo orden de la vida y en todo momento hay un flujo, creo un flujo, soy un flujo... entonces la fórmula es fluir.
Cuando digo aquí, no me refiero a este lugar, este país, este paisaje, esta casa o este mundo, sino a este cuerpo. Cuando digo ahora no me refiero a este día, a esta hora, a estas circunstancias, sino a esta respiración.
‘Aquí’ es la materia, ‘Ahora’ es la energía.
Sacar lo que no, es excretar, poner lo que sí, es comer y beber. Ordenar la casa es el primer paso. Volver al presente. Cerrando círculos, soltando lastre, abandonando apegos. Dar lo que tengo para dar, tomar lo que elijo tomar. Sacar lo que no, es dejar de hacer lo que me hace mal y edifica el viejo-yo. Tomar lo que sí, es hacer lo que me hace bien y edifica el nuevo-yo. Dejar de comer lo que me hace mal e incluir los alimentos que me favorecen. Es dejar los hábitos, pensamientos y alimentos que me enferman e incluir lo que me sana. Sacar de la casa lo que no uso, no me sirve o no es funcional a mi propósito, lo que traba el feng shui y traer lo que es útil y bello y alineado con mi propósito. Es limpiar y ordenar; arreglar y pintar; bañarse y vestirse, escuchar y hablar, aprender y enseñar.

Ejercicio: Cuando expiro, pienso verbalizo internamente “AQUÍ” mientras contraigo el abdomen anclando en el cuerpo la energía conciencia; cuando inspiro pienso verbalizo internamente “AHORA” mientras abro las puertas anclando en la mente la energía conciencia.

Volver arriba / Inicio