Sistematizando
despertares
La
familia
es un vínculo enfermo. De esa
enfermedad está hecha la sociedad. La sociedad
es basura. La basura
está llena de comida. Y de esa
comida está hecha mi conciencia.Comer esa
comida es cómo urinoterapia. Entender a través de ver los desechos, lo
que
nadie quiere ver ni oler, a través de ver el final de la historia se
puede
dilucidar el todo. Comer “de la basura a su mesa” puede despertar la
conciencia. ¿Por qué hay que pagar para comer? Nos robaron la tierra y
ahora
nos venden la comida que nuestra tierra (de nosotrxs y de ellxs que nos
la
robaron) produjo. Bajo la absoluta mentira de que hay que trabajar muy
duro
para obtener alimento de la tierra. ¡Eso es basura! La naturaleza
siempre ha
creado sistemas más productores que l@s human@s. Los monocultivos sólo
son
ventajosos al sistema de especulación. Tengo mucho de algo entonces
puedo
negociarlo. Una sola persona libre, libre del sistema de consumo, puede
generar,
sólo de las sobras, es decir de la basura o aceptando donaciones más de
lo que
puede usar y comer. Eso significa que la escasez es mentira. Así cómo
una
persona no puede reciclar todos los tomates que encuentra en la basura
de una
verdulería, pues no los puede comer todos antes de que se pudran ni los
puede
gestionar, por límites físicos y de tiempo y energía (lavar, guardar,
cocinar,
envasar, desecar, lo que sea) Así mismo le sucede a las personas que
viven
atadas al sistema, a menudo deben tirar sus cosas porque el sistema les
vende
necesidades nuevas, o tirar comida porque se le ha echado a perder o ha
salido
de los cánones de calidad de que tienen creencia. Así mismo le sucede a
la
verdulería a mayor escala. Así les sucede a todos los eslabones de la
cadena de
especulación con los frutos de la tierra; cada vez a mayor escala. De
esa forma
tenemos productores de alimentos que tiran toneladas, camiones enteros
al mar,
para que no baje el precio en el mercado. Comer de la basura sana. Sana
la
basura mental de adherir (add-herir) a la idea de pagar para comer,
co-creando
y sosteniendo de esa forma un sistema que deja afuera a millones de
personas.
Cada segundo mueren en el Mundo 2 personas de hambre de las cuales una
es un/a
niñ@! La misma gratuidad (gratitud) que se experimenta al comer “de la
basura a
su mesa” remite a la forma en que la naturaleza nos da sustento. Un
árbol da
muchísimo más fruto que el que una persona puede comer, y lo da gratis,
sin
necesidad de riego ni poda ni fertilización ni nada! Cuando alguien
planta una
semilla cree, por quedar pegado a la tonta idea egocéntrica de su
cultura y su
historia de especie, que ese es un paso imprescindible. Es decir, cree
que
meter el dedo en la tierra o arrojar la semilla es el paso clave en la
manifestación de la vida, en la creación de alimento. La naturaleza
siempre ha
estado ahí, antes del ser humano. La naturaleza se propaga sola, se
gestiona
sola y da sustento por sí sola a todos los animales de la Tierra. Nosotr@s
l@s human@s,
no sólo gestionamos mal, creando un falso déficit de alimentos,
hambreando a
nuestr@s compañer@s de especie, sino que empobrecemos la Tierra quitando el
sustento
y hábitat a nuestr@s otr@s herman@s animales.
Tod@s las
personas de la sociedades modernas viven en desasosiego
(de-esa-sos-ciego!),
insatisfacción, falta de plenitud, ansiedad. Las enfermedades físicas y
mentales son mecanismos inconcientes que búsqueda de restitución de la
naturaleza. Las pocas personas que intentan escapar del sistema, porque
no les
cierra, es@s que son l@s más lúcid@s y fuertes, a es@s les llamamos
niñ@s con
síndrome de déficit atencional y entonces les mandamos a la
psicopedagoga y les
medicamos. Prescribimos drogas tranquilizantes a niñ@s hiperactiv@s y
marginamos a l@s adolescentes en su estallido de inconformismo y les
marginamos
luego si no logran “insertarse (un palo en el c…) laboralmente” Y
entonces
estigmatizamos la pobreza y la indigencia al tiempo que vanagloriamos
la
ostentación y banalidad de personajes que salen en TV vistiendo pieles
de
animales masacrados, electrocutados por el ano o, simplemente
despellejados
vivos. Entonces las personas que han logrado zafar de la cinta
transportadora
[esa que lleva de la escolaridad al trabajo y del trabajo a la
jubilación-no-jubilosa
y de la jubilación a la tumba. Pasando por casamientos (en
casa-miento), divorcios,
cánceres, neurosis, diabetes, derrotismo, amargura crónica,
enfermedades
cardiovasculares y un largo etcétera] en lugar de alegrarse por evitar
ser
conducidxs a la máquina de picar carne de Pink Floyd, se sienten
marginad@s,
avergonzad@s y entonces cargan la culpa de ser l@s fracasad@s del
sistema,
aceptando juntar cartones o cualquier changa para costearse cualquier
paliativo
alterador del estado de conciencia o disimularse por algún rincón,
escondiéndose. De los pocos árboles frutales de las veredas de la
ciudad, los
frutos caen para pudrirse en el cemento sin que nadie les coma.
Mientras niñ@s
piden monedas apostados por horas al lado de las boleterías del tren y
adult@s
caminan cientos de cuadras para juntar cartones, botellas, latas… para
luego
venderlos por unas monedas y con eso sentarse, al lado de l@s niñ@s de
la
boletería, en un bar al paso y comerse una mutilación cremada con
panificado
blanco industrial, generándose así los mismos cánceres que l@s ric@s
que
compran cadáveres de primera calidad en el super o que l@s linyeras,
quienes
tras responder a mis convites con: “no busco fruta, busco comida”, se
acuclillan a comer destajos de una parrilla o restaurante o quienes
comer carne
y pan en el comedor de la iglesia que profesa amor mientras se llena de
oro y
pederastía. A es@s marginales no hay que darles comida buena, una
oportunidad
laboral y una vivienda digna, eso es darles reinserción social y, ya
que la
sociedad es basura, es darles basura. Es darles lo mismo que tenían
antes de
“caer” del sistema. Hay que enseñarles a comer frutas y vegetales de la
basura,
a ser libres. Y propagar la postura política que nos permita crear una
masa
conciente de personas que reclamemos la liberación material; la
liberación de
la tierra para cultivar nuestros alimentos. Hay que darles alimento
espiritual!
Pero ¿quién tiene tal cosa para dar? Si todo Mundo anda vagando
famélico
desecando su alma mientras lleva su cuerpo vestido de traje a
martillarle la
conciencia con su trabajo mecanizado, no-creativo, llevando una vida de
plástico, dinero y caretas. Darles sociedad es darles basura, darles
alimento
de la basura es darles alimento espiritual, aceptación de sí, de su
presente.
¿Qué
hacemos guardando dinero, más que cultivar inconciencia? Negando la
providencia
que nos da sustento. Perpetuando la ilusión de dualidad. Por el miedo a
que nos
falte mañana dejamos a un/a herman@ sin comer hoy. Cuando ya no pueda
trepar a
la palmera, sí podré pelar el coco y preparar la comida. Así tod@s
comemos
siempre, siendo solidari@s. Seamos solidari@s ahora, velando por el
bienestar
de tod@s, ampliando nuestra conciencia. Nuestra consideración de clan
de
familia a la familia global. El voto de pobreza no es sólo para monjes
y
monjas, es para tod@s. Vivir el hoy, sin miedo, dando, compartiendo,
tomando a
cambio sólo de gratitud, gratitud verdadera, sin llevar registro.
Inti Ari Sol Lunar.
Volver arriba / Inicio
¿Estás
dispues@?
Estás
dispuesta a sentarte a charlar con un desconocidx en la calle?
invitarle un
mate? A prestarle ayuda? Eso es “combatir” la delincuencia... ¿O estás
muy
apuradx? o con miedo? miedo a qué? A perder “tus” cosas. Ese es el
problema,
las cosas no te satisfacen, no te hacen feliz, por más y más cosas que
tengas.
Quien está en la pobreza (económica, social o cultural) también
contrajo el
mismo virus. También quiere cosas; cree que las quiere, cree que las
necesita,
cree que le completarán. Pero a diferencia de vos, no se las puede
procurar y
eso le da frustración. El problema es nuestro problema, son nuestrxs
hermanxs y
estamos llamando a la policía para que lxs apaleen por proteger
nuestras cosas!
Nos acostumbramos a ver caras de pocxs amigxs con escopeta en mano
cuidando
unos papeles pintados y unos pedacitos de metal. Dispuestxs a matar
defendiendo
dinero! Eso existe porque nosotrxs lo creamos, porque lo creemos
posible y
normal... y es perverso! es locura, locura absoluta ¡Despertemos
hermanxs de la
Tierra! Bienvenidxs a la Aldea Global! Vamos a compartir y celebrar la
vida!
Inti Ari Sol
Lunar.
Volver arriba / Inicio
(Ve-ve-ve-ve- Veganismo!! carajo!!) Ya llegó la música que puede, esa que es de mi corazón que te mueve ya llegó la música que puede somos la conciencia que nunca muere! Ya llegó, ya llegó, ya llegó!!!
Me dices que soy aburrido que sólo vegetales como yo que nunca te acepto un vino que no me empepo ni fumo porro ya ves que panza no tengo/ ya ves que en la panza no los tengo que algo raro a tus ojos soy yo sé que tengo tus juicio pero a ellos olvidarlos noo!
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos? Si ellos son de ésta tierra lo mejor Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos? si están sometidos a nuestro terror Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos? si han dejado huellas en mi corazón Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos? si están muriendo y sin ninguna razón
Me dices q soy aburrido... que no voy al circo ni al zoológico que olvide lo que les ha ocurrido y que nos comamos un asado ya ves que especismo no tengo y que amante de la vida soy yo sé que tengo tus juicios pero a ellos olvidarlos noo!
Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos? Si ellos son de ésta tierra lo mejor Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos? si están sometidos a nuestro terror Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos? si han dejado huellas en mi corazón Cómo olvidarlos, cómo olvidarlos? si están muriendo y sin ninguna razón
(Bis)
no,no,no,no,
no a la carne no, no a la carne no, no a la carne no
no, no,no,no
(Bis) Adaptación de la canción de Rodrigo Bueno por Inti Ari Sol Lunar.
¿Realmente nos
equivocamos?
¿Realmente
nos equivocamos?
¿Podemos
juzgar a alguien de estar equivocándose o haberse equivocado?
Equi-vocado
es un bocado equivalente. Todxs comemos ese mismo bocado y es el mismo
bocado
que el acertado.
¿Cómo
funcionan nuestras elecciones? Buscamos la satisfacción de nuestros
impulsos,
deseos y necesidades, por los caminos y satisfactores que conocemos; o
bien
vamos probando... Entonces, de acuerdo a nuestra historia, nuestro
marco de
referencia y nuestras creencias elegimos una forma de actuar. Y
seguiremos
actuando de esa forma mientras satisfaga el propósito para el que fue
designada. De otro modo cambiaremos... si nos damos cuenta! Entonces
sólo nos
atrevemos a juzgar de equivocado el obrar del “otro” ya sea éste un
otro físico
o bien nosotrxs mismxs en el pasado. Pues la acción sólo es equivocada
a los
ojos de un marco de referencia distinto al que origina la acción.
Ciertamente
podemos mentir u obrar deliberadamente en perjuicio de alguien, más el
estado
de conciencia que permite eso lo juzga necesario para satisfacer su
objetivo. Ese
estado del ser se halla sometido a la disfunción de la mente, el ego.
Escapando;
sometidx a la ilusión de separatividad, dándole más y más a una mente
dominada
por el miedo, sin saber que ésta nunca se saciará. Pero no podemos
decir que
sea una acción equivocada. Sólo cuando vemos que hay una forma distinta
de
hacer algo, que minimiza los esfuerzos y efectos secundarios no
deseados y
maximiza los resultados, entonces cambiamos. Y siempre estamos
cambiando,
aunque sea imperceptiblemente.
Incluso
la mente mercantilista no está equivocada, está haciendo cuentas,
cuentas que
cierran. Simplemente las ecuaciones van incluyendo más y más variables,
y
siempre cierran. “Sarva Mangalam”, la frase del Buda que se traduce
cómo “Que
todos los seres estén bien y sean felices” parece un sin sentido o bien
un
peligro para a mente egótica, pues piensa que perderá cosas u opciones
si otrxs
las aprovechan, pero sólo es conciencia de escasez. “Las oportunidades
nunca se
pierden, siempre alguien las aprovecha”. ¿Que podría ser mejor que
Sarva
Mangalam? Ese “todos” me incluye! de modo que es lo mejor de lo mejor.
Si hay
alguien insatisfecho entonces me restará felicidad, me podrá “arruinar
la
fiesta” , bien por mí estado de compasión, bien por su boicot o mí
rechazo.
Hablo
de no juzgar y no juzgar no significa que no hagamos algo que
claramente vemos
tendiente al bienestar o sujeramos un camino de liberación a alguien
que sufre.
“Tendiente al bienestar” es literalmente el significado de “Swastika”
El
símbolo búdico de esa rueda de compasión que gira y evoluciona el
estado del
ser; el mismo, y bajo el mismo nombre,
que fuera usado por el nazismo...
Es muy
fácil hablar y asentir en el aire, cuando todo implica nada. Cuando son
sólo
palabras intrascendentes. Es fácil amar a quien nos ama, pues nos es
propicioso
y conveniente (o mejor dicho, fácilmente identificable cómo
conveniente) El
desafío está en amar a nuestrx enemig@.
Incluso
el mayor error y la mayor atrocidad es tendiente al bienestar, si la
observamos
desde la perspectiva atemporal de Dios.
Pues es aprendizaje. La curva siempre es ascendente. Todo
inexorablemente está
evolucionado y está destinado al Despertar. Eso no significa apatía y
permiso
para destruir la vida, no. La paz llegará sin duda, más queremos la paz
verde
cómo diría el movimiento hippie en su origen. Es decir no una paz post
apocalíptica diezmada biodiversidad, de animales, humanos y culturas.
Queremos
hacer todo lo posible por supuesto, para llevar esa tendencia con las
menores
caídas posibles y, ciertamente el camino es el no-hacer. Es decir,
dejar de
hacer o bien hacer sólo lo indispensable. Significa también obrar desde
la
conciencia de unicidad liberándonos de la esclavitud del ego. No
significa que
no hagamos “la guerra al mal”, significa reconocer que tal cosa no
existe. Que
el mal reside en nosotrxs, que “el otro” es yo también. Vive y
siente... y si
obra mal (a nuestros ojos) es por estar sometidx a la disfunción de la
mente.
Más aún, si juzgamos que su obrar es malo, es porque observamos desde
nuestra
disfunción de la mente. Incluso Dios le dió al Diablo, su hijo, 6000
años para
hacer su experiencia en el camino que eligió su mente desde su
disfunción y su
estado de dualidad que lo consideraba distinto de ésta bola de barro y
esperma
que éramos, a sus ojos, ésta otra creación Divina. Si viéramos a “lxs
otrxs” desde
el amor y la conciencia Crística, entonces veríamos el tropezar de un
hijx y
acompañaríamos con templanza y dulzura.
El asunto
no está en el “laisse affaire” (dejar hacer), es decir, una
permisividad
apática, sino en reconocer que no hay un mal exterior, no hay un otro
con quien
pelear.
Podemos
hoy soltar el pasado y la historia. ¡Ni siquiera el camino es perdonar!
El
punto está en ver que no hay un otro, sino que soy yo! Sólo otro estado
de mí
mismo ser. Podría, sintiéndome un/a judíx muy compasivo (sintiendo
autocompasión), vivir en la indignación por el Holocausto y des-ver que
vivo desperdiciando
mí presente, envenenando mí alegría y mí celebración del milagro de la
vida; cultivando
miedo y discordia ancestral que permite que mis compatriotas
envenenados de
poder hagan hoy mismo el holocausto contra Palestina.
Puedo
seguir cultivando mí conciencia de escasez que permite que la atrocidad
del
capitalismo, que (es un Holocausto contra la Naturaleza, la cual somos
también
nosotrxs), siga adelante. Lo cierto es que las cosas no cambian por
llevar el
pasado y el dolor cargados en la espalda; sólo podemos soltar.
Podría
seguir señalando con el dedo, éste u otros errores, por supuesto
cometidos por
“otros” y seguir empuñando los cubiertos que llevan a mí boca cadáveres
de mis
hermanos y continuar apoyando el Holocausto hacia los animales...
O bien
puedo cultivar y permanecer en la conciencia.
Permanecer
en la conciencia significa proteger una semilla, aún en el infierno de
la
inconciencia. Pues la primavera llegará, siempre llega.
Cuando
Jesús dice que vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro
¡Está
hablando de perspectiva!. Aún cuando la del ojo ajeno fuera una gran
viga, una
“equivocación” enorme (¡y eso nos causa fiebre de bronca e
indignación!), sólo la
juzgamos grande porque nuestro punto focal está situado en el otro. Esa
es la
conciencia de otredad, de separación. Pues si vemos simultáneamente
(desde la
conciencia iluminada, sanada de la ilusión de dualidad) entonces su
“enorme”
viga será muy, muy pequeña comparada con la gigantesca “pajita” de
nuestro ojo.
Por eso Jesús está hablando de perspectiva. No importa cuan peor sea el
error
“del otro”, lo que importa es que no lo podemos cambiar, sólo podemos
cambiarnos a nosotrxs mismxs. Y eso sucede a través de la aceptación
del libre
albedrío, de amarnos incluso con nuestros errores, entonces ahí se
produce un
salto cuántico y la conciencia comienza su despertar.
No
necesitamos pelear con nadie...
Un día
Buda se encontró con un Gardel y le habló
del desapego y de vivir el presente. El compadrito, desde su amada y
atesorada
melancolía, le habló de la vieja, el barrio, los amigos que no están...
y le
dice “pero che... si todo tiempo pasado fue mejor” Entonces Buda,
sabiendo que todo es verdad, que sólo hay diferentes
niveles de verdad le dice: Estoy de acuerdo. Entonces siendo que
hoy es
peor que ayer y mejor que mañana, pues “el hoy”, mañana será “el
pasado”,
entonces aprovechemos el hoy que es lo mejor que tenemos! Y señalándole
las
estrellas le dice que nada se ha perdido y que, si ha cambiado de forma
¿qué
podemos hacer? Cambiemos nosotrxs la forma de pensar y ver las cosas...
y
mostrándole la maravillosa danza de los bichitos de luz en derredor de
un farol
del Caminito, consigue una gran sonrisa iluminada de Carlitos... Cuenta
la
historia que El Zorzal Criollo invitó entonces al Buda y se fueron
juntxs a
bailar a la milonga :)
Inti Ari Sol Lunar.
La eterna búsqueda de la
Verdad
Libros,
bibliotecas, legiones de autores, buscadores, sanhasyns, dinastías
monásticas, religiones, filosofías, ideologías, vidas y vidas,
generaciones tras generaciones, humanidades, tras humanidades en
búsqueda de la Verdad. Siendo que la resolución es muy símple.
Estuvimos jugando a las escondidas con nosotr@s mism@s, pues antes de
lanzarnos a buscar la verdad la hemos ocultado: diciendo mentiras,
ocultando nuestras intenciones, nuestros deseos, nuestra verdad
interior, que es la única que existe. Pués interior y experioro no son
dos, sino uno. Todo cuanto existe es y participa de la misma esencia.
Todos los elementos químicos están formados por las mismas partículas
subatómicas y las diferentes partículas subatómicas están formadas por
los mismo: nada, energía. Todo es energía. Un átomo y una galaxia se
mueven igual. Todo es fractal, todo es espejo y reflejo del UNO.
Entonces la luz está frente a tú naríz, siempre estuvo ahí. La entrada
es muy grande y símple-difícil: decir la verdad, expresar la verdad,
vivir la verdad. ¿Por qué digo jugar a las escondidas y no a la
búsqueda del tesoro? Ciertamente la verdad es un tesoro, más la verdad
es algo mucho más profundo y puede ser expresada de una forma mucho más
significativa y contundente: vos. Vos sos la verdad y no podrías ser
otra cosa. Por eso cada ser humano a pasado por la Tierra no sólo
buscando la Verdad sino buscándose a sí mism@. Porque al no expresar y
vivir la Verdad te perdés, te salís de tú esencia y todo pierde
sentido. La verdad lleva a la inocencia, la verdad es la iluminación
misma. Verdad, verdad en todo: mirar lo que te atrae sin reprimirtte
por el qué dirán, decír lo que pensás, hacer lo que sentís, vivr por
vos mism@; qué es a la vez, la única manera de compartir vínculos,
(valga la redundancia, verdaderos.
Inti Ari Sol Lunar.
Intento
ser ecologista
intento ser vegetariano
intento meditar
intento ser vegano
intento comer integral
intento ser naturista
intento ser crudívoro
intento vivir sin dinero
intento respetar la trofología
intento ser higienista
intento ser bueno
intento ser compasivo
intento salvar al mundo
intento salvarme a mí mismo
intento vivir en amor
intento encontrar el amor
intento abandonar el juicio
intento sanar la ilusión de dualidad
intento sanar la ilusión del tiempo
intento sanar la ilusión del espacio
intento iluminarme
intento ser feliz
...y, aunque... si intento contento
también intento dejar de intentar...
de dos maneras distintas:
la una es dejar de ser alguien, de ser distinto, de tener un rótulo y
símplemente ser, la otra es dejar de intentar para ser eficáz, es decir
realizar, ser.
También intento cosas contradictorias tal cómo cambiar al mundo y a mí
mismo al tiempo que intento aceptar todo tal cual es y agradecer la
oportunidad de asistir a ésta obra maestra.
Inti Ari Sol Lunar.
Volver arriba / Inicio
Vibración
Círculo Espiral
Somos
radios.
Potenciales asesin@s.
Potenciales budas.
Vibramos en simpatía.
Vemos lo que existe en la frcuencia vibratoria en que vibramos.
Atraemos lo que vibramos.
Paradójicamente queremos mejorar pero seguimos buscando y consumiendo e
in-formándonos de aquello que reproduce el estado en el que estamos.
"El rico cada vez más rico y el pobre cada vez más pobre". Eso sucede
porque 1º atraemos aquello que vibra cómo nosotr@s y, por lo tanto nos
mantiene en esa frecuencia. Luego la costumbre nos hace "perfeccionar"
y nuestra resonancia es cada vez más alta, entonces lo que era cíclico,
digamos un círculo de armonía y estabilidad emocional o bien un círculo
vicioso, se abre y se transforma en espiral, ascendente o descendente.
Por eso la receta es empezar con esfuerzo y, de forma imprescindible
eludir el intelecto, ni bien encontramos argumentos suficientes para
validar un camino de ascención debemos pasar a la acción y
experimentar. ¡Experimentar es la clave!
Si al identificar el círculo vicioso o la espiral densificante
(descendente) sentimos que no podemos salir, la clave es el salvavidas,
habrá que descubrir cual o quien o qué lo representa para mí aquí y
ahora. Aprender a pedir ayuda y pedirla correctamente es apropiado. "me
pasa ésto, me ayudás, sólo no puedo." A partir de ahí podemos empezar a
invertir la espiral o romper el círculo vicioso. Luego podemos aprender
a ayudar.
Lo apropiado es recordarle al/a la herman@ quien es, es decir, un ser
perfecto de luz, tomando experiencias en la 3D para trascender y ayudar
al plan de ascención planetaria.
¡Sí podés! y ¡Sí te ayudo!, venga un abrazo! ^^
Inti Ari Sol Lunar.
Volver arriba / Inicio
De chinchillas y chinchiller@s
Bicicleter@ es quien arregla bicicletas, caser@
quien cuida la casa, colectiver@ quien maneja un colectivo y panader@
quien fabrica pan. Ahora cuando hablamos animales la cosa se vuelve
controvertida: La perrera no cuida, ni conduce, ni fabrica, ni cura
perros, los destruye. El vaquero debería cuidar a las vacas pero es el
que las arrea conduciéndolas al camión que las llevará al matadero.
Chinchillero debería por lógica ser amante de las chinchillas y no del
dinero que le reporta descuartizarlas para convertirlas en ropa. Creo
que eso habla de la relación de uso que tenemos l@s human@s con
nuestros compañer@s de viaje, los animales no-humanos... Pués parece
que están surgiendo verdader@s chinchiller@s.
Los llamados criadores de chinchillas, que son todo lo contrario:
asesinos de chinchillas, constituyen un fenómeno de pseudo-conciencia
de la sociedad. Los “antiguos” cazadores de pieles, en lugar de pagar
por su aporte a la destrucción ambiental y desaparición de especies, se
enriquecen hoy con la cría de animales para despellejar, junto a
algun@s nuev@ caid@s a esta modalidad no-compasiva de hacer plata fácil.
Simplemente se trata de consenso. Hoy la sociedad acepta, porque
entendió, que cazar por la piel debe estar prohibido. Por el peor de
los caminos lo aprendimos. Las consecuencias fueron tan devastadoras
como irreversibles: especies extinguidas tras el rifle; especies
completas de las que no queda un sólo individuo vivo, yacen aún
colgadas de una percha en algún armario o cámara frigorífica, tapizando
alguna irrespetuosa mansión o decorando una pared con su cabeza
embalsamada...
Alguien quema una granja peletera y libera las chinchillas y nos
debatimos en juzgar dicha acción desesperada. Yo creo que es tiempo de
que nos preguntemos si es correcto seguir sometiendo a las chinchillas
y otros animales a tal cruel destino, sólo por capricho y avaricia.
¿Acaso viste las chinchillas? ¿Las viste a los ojos? ¿Viste lo hermosas
que son?¿Acaso te parece justo que se las mantenga cautivas de por vida
para luego asesinarlas electrocutándolas por el ano? ¿Vale eso un
tapado de piel? Alguien puso precio a su cabeza y sin más justificativo
que ese, se las priva de libertad y se las destruye; no una sino más de
100 por cada tapado. Sin más justificativo que ese montón de billetes
que alguien paga por el capricho de vestir esa suave y tersa crueldad,
permitimos que haya personas que abiertamente ejerzan ese terror contra
la vida; que se usen granos y cereales de esos que no alcanzan hoy para
alimentar a la población humana mundial, que se siga ampliando la
frontera agrícola extinguiendo los bosques y selvas que dan oxígeno y
permiten la vida en el Planeta. Liberando carbono, poniendo en riesgo
la supervivencia en la Tierra a consecuencia del calentamiento global,
desertificando suelos... no sólo ya por el capricho de comer animales,
capricho que se entienden algunas personas que entonces se convierten
en vegan@s o vegetarian@s, sino por el capricho que tod@s
entendemos como tal: el de vestir 100 cadáveres de inocentes animales,
transformados en símbolo de opulencia y vanidad, mientras en el Mundo
mueren de inanición dospersonas por segundo siendo una de ellas un/a
niñ@!
La industria peletera enfrenta hoy el surgimiento de dos nuevos
fenómenos: el del veganismo y el de las acciones directas. Veganismo es
conciencia que crece y se expande cada vez en más personas, que eligen
dejar de explotar a los animales, tanto sea para alimentación,
vestimenta, experimentación, espectáculos, etc. Y Acciones directas,
entendidas en éste contexto, como liberación de animales o sabotaje a
empresas destructoras de la vida animal, así como, en algunos casos,
también destrucción de instalaciones, buscando salvar no sólo los
animales presentes al momento del rescate sino los que constituirían la
reposición que permitiera a los explotadores continuar con su
despiadado negocio.
Una acción directa podría ser realizada por un/a ecologista, un/a
vegetarian@, un/a amante de las chinchillas... Aunque también podría
tratarse de un criador de la competencia o un auto “robo” para cometer
un fraude de seguros, pero hablamos aquí de quien elige la
clandestinidad y arriesga su libertad por la de otros seres. Alguien
con conciencia de que el status cuo es nefasto. Lo más probable es que
sea vegan@, ya que, dejado de demandar sufrimiento y muerte para el
sustento, much@s o la mayoría de l@s vegan@s experimentamos deseo y
fervor por transmitir esta modalidad de vida compasiva. Lo cual se
traduce en un estigma auto impuesto que pasa a redefinir muchos
aspectos de nuestra vida, cambiamos hábitos, donde la comodidad pasa a
segundo plano, usamos remeras alusivas, editamos blogs, imprimimos
volantes, hablamos del tema con amig@s y familiares... y un gran
etcétera. Ahora, de ahí a convertirse en liberador/a de animales hay un
abismo. El veganismo es básicamente omisión (dejar de consumir esto y
aquello, dejar de usar esto y aquello, dejar de asistir este y a aquel
lugar, etc) y reporta además, un gran beneficio personal traducido en
salud y una enorme alegría al liberar la conciencia. Pero lanzarse a la
acción directa implica arriesgar la vida, la integridad y la libertad,
no muchas personas están dispuestas a eso. Ojalá dejáramos pronto de
medir consecuencias a la hora de actuar con justicia, decir la verdad y
hacer lo correcto. Si siguiéramos cómo dice el dicho “Que la moral no
te impida hacer lo correcto” entonces no tendríamos una sociedad cómo
la que tenemos: profundamente enferma.
De cualquier modo hablamos de consenso. En Inglaterra los folletos de
turismo advierten que en ese país no es seguro salir a la calle con
abrigos de piel, porque significaría ponerse en peligro. Lo mismo
sucede en el vecino país de Chile, las personas tienen conciencia, sean
veganas, vegetarianas, ecologistas o nada, de que piel significa
crueldad, egoísmo y falta de respeto hacia la vida y, por lo tanto,
cualquiera que se pasee con un tapado de piel se expone a recibir
pedradas, ya no de un@ (que iría a la cárcel) sino de tod@s o much@s,
como actitud generalizada. Como contrapartida, los folletos que
fomentan turismo en Argentina, tristemente informan a l@s extranjer@s
que la conciencia del pueblo es troglodita en estas tierras (con otras
palabras por su puesto) y que, por lo tanto, es seguro pasearse por las
calles con abrigos de piel. Así como en muchos países (incluso USA que
es quien lo produce) está prohibido el uso de Aspártamo en
alimentación, por ser cancerígeno, pero a Argentina como a otros tantos
países tercermundistas se lo siguen vendiendo y sigue formando parte de
incontables productos de consumo. Cuando hay masa crítica los cambios
se hacen consenso, se hacen leyes o simplemente se transforman en
sentido común.
Estados Unidos lanzó una guerra contra Irak acusándolos de tener armas
de destrucción masiva, cuando la ONU le negó autorización, porque nunca
existieron pruebas, a pesar de varias investigaciones, cuando EE.UU.
fue el único país en la historia que lanzó armas de destrucción masiva
contra personas. Cuando sabemos que lo hacen por el petróleo... USA
abiertamente le dijo al Mundo en 1997 que reducir las emisiones de
carbono afectaría su economía y por eso no lo firmaría el protocolo de
Kioto ¿Quien irá preso entonces por el verdadero terrorismo que
representa hoy Estados Unidos?
En los injustos sistemas de justicia que padecemos y aceptamos, los
ladrones van presos; eso sí, si roban menos de un millón, ya que si
roban más pagan un buen abogado o quizás con la coima les alcanza.
Las corporaciones roban, contaminan, mienten y nadie va preso, sólo
sufren los pobres y tod@s luego por el destrucción de la vida y la
alegría. ¿Quien paga? ¿Quien paga por las atrocidades que cometen los
gobiernos contra los derechos humanos? En un Mundo violento es natural
que a partir de generalizarse un proceso de toma de conciencia, algunas
personas elijan expresarse desde la violencia, haciendo las llamadas
acciones directas. Que no son otra cosa que hacer lo que creen correcto
a pesar de no ser un consenso masivo, como en cualquier revolución.
Además, en este caso, la violencia ejercida es infinitamente menor que
la que ejercen quienes se convierten en objetivos de dichas acciones.
Ahora bien, no estamos promoviendo las acciones directas ni
participando de ellas, pero ¿Que pasa con las que ya fueron hechas o
están siendo ejecutadas? ¿Que pasa con est@s liberadores de animales
cuando l@s atrapa la justicia? Necesitamos formar un criterio al
respecto. Porque estamos encarcelando defensor@s de la vida mientras
l@s asesin@s andan suelt@s; tenid@s por grandes ciudadan@s respetuos@s
de la ley y edificadorxs de la patria. Éste es el Mundo del revés y acá
vale lo que dejamos valer. L@s poderos@s hacen y deshacen y aún así
disfrutan su impunidad. En China no se puede decir lo que se piensa, o
no se puede sobrevivir al intento, sin ser llevado a un campo de
concentración, encerrado, torturado y hasta asesinado por representar
un “peligro para el orden público”, es decir por ser pensante y
demostrar inconformidad con el modelo impuesto. Acá por ahora se puede
decir lo que se piensa o... más o menos... éstas personas están
<haciendo> lo que piensan, lo que creen correcto... Yo propondría
un debate público entre chinchiller@s y autores de dichas acciones
directas en caso que fueran detenid@s.
Creo que son mártires... mientras todo es destruido y la mayoría se
preocupa por sus bienes de consumo. Mientras hay ríos de sangre
corriendo en la Tierra y unos poc@s concientes reclamamos sin ser
oíd@s, desde en el anonimato alguien emerge y abandona su seguridad
personal, cambiando su oportunidad por darle una a Gaia.
Y hay much@s mártires, much@s pres@s por haber hecho o dicho lo que era
justo....por los animales, la ecología, la justicia social... Sea tal
vez, debido a las innumerables acciones directas, que Inglaterra, donde
surgieron éstas por primera vez, es el país con mayor porcentaje de
población vegana en el Mundo...
Pero sin duda el movimiento se ha difundido enormemente gracias a
incontables activistas que hicieron su trabajo a cara descubierta y no
pocos se han convertido también en mártires. Porque ¿que hace el
sistema con las personas que, sin inflingir las leyes luchan por la
justicia, cuando hacer prevalecer la justicia que reclaman redundaría
en pérdidas económicas o de poder? Simplemente cambiar las leyes...
Jill Philipps, era una activista británica que luchaba por la
liberación animal. Permaneció de pie frente a un camión de transporte
de terneros, como otras tantas veces, para impedir que los trasladaran
hacia su destrucción, sólo que aquella vez el camionero decidió no
frenar y Jill Philipps fue también asesinada, como los terneros que ese
día no pudo salvar. A 10 años de su muerte el parlamento británico
publicó una reforma legislativa por la cual hoy día pararse frente a un
camión para impedir su paso equivale a 10 años de cárcel. Con el mismo
objetivo de retrasar la toma de conciencia de “las muchas buenas
personas de este Planeta que continúan permitiendo que un@s poc@s mal@s
lo destruyan” y desalentar la realización de protestas o acciones por
los animales, EEUU redefinió su ley y hoy día considera terroristas a
cualquiera que realice no sólo acciones directas de liberación de
animales, sino a quien impida el paso de vehículos o realice boicots a
empresas o laboratorios que experimentan en animales. La sola causa de
pérdidas económicas justificables a las empresas en cuestión les vale a
los activistas, no sólo ir a la cárcel, sino que algo mucho peor:
hacerlo bajo la carátula de terrorismo.
La misma sociedad que se conmueve con historias de un Mesías condenado
por hacer milagros curando enferm@s en sábado, cuando trabajar ese día
estaba prohibido y por proclamar ser hijo de Dios. Que se contenta y
reivindica valores viendo historias como la del ladrón que robaba a
ricos para dar a los pobres, condena hoy a est@s rebeldes que rescatan
indefensos animales del yugo de sus insensibles verdug@s.
Es muy significativo que surjan las llamadas acciones directas en el
país Nº 1 de consumo de carne. Eso refleja un momento de cambio; muchas
personas dormidas escucharán por primera vez la palabra veganismo y se
vuelve a instalar el viejo debate abandonado sobre el uso de pieles. Da
cuenta del movimiento creciente del cual se desprende, pues de 10 mil
vegan@s, mil se expresan, editando blogs, imprimiendo volantes,
organizando o participando de actividades de difusión y cuando el
movimiento es grande y muchas personas están agitando y mostrando una
verdad muy madura y largamente ocultada, de 10 mil, quizás un@ se lanza
a la acción directa.
Resulta así mismo negativo ya por el tono que darán los medios, en los
que más de un/a famos@ exhibe pieles. Muchas personas sentirán rechazo
por el veganismo condenándolo de extremista y estigmatizándolo de
violento. Negativo porque frente a esas personas que oyeron y
prejuzgaron al veganismo a partir de dichas noticias, tendremos los
activistas, una valla más que sortear en el arduo camino de generar
conciencia. Negativo porque hay personas que arriesgan su vida y
libertad por intentar resolver un problema de tod@s.
En términos generales de comportamiento humano, est@s liberadoas/es
surgen por el descontento generalizado de una masa creciente aunque
todavía minoritaria, sumada a la tradicional inacción de las personas,
acostumbrad@s a vociferar y pedir por cambios, esperando que alguien
más haga lo que debe ser hecho.
Yo puedo llegar a sentir que no necesito de ese cuento o esos
personajes que reivindican el sentir de muchas personas compasivas que
quieren que la situación cambie. Siento que yo tomo mis energías y las
pongo a trabajar por el cambio y con eso me siento contento. Yo
arrogantemente puedo sentirlo. Pero las chinchillas, esas chinchillas
que fueron liberadas, ciertamente no sienten aún mi trabajo. Ellas sí
sueñan con una Juana de Arco y un Robin Hood Vegan@s que las rescate
esta misma noche.
No tengo consejos o estrategias para vegan@s, sino para personas. Entre
vegan@ y no vegan@ (“aún no vegan@”) sólo media una decisión. La
mayoría de l@s vegan@s no nacieron siéndolo y el trabajo no termina
ahí. La toma de conciencia no termina con hacerse vegan@s. Necesitamos,
las personas, entender muchas cosas, desarrollar nuestras
potencialidades, salir del egoísmo, del consumismo, de la vida
artificial. Realizar nuestras aspiraciones, abandonar uno y mil parches
que hemos creado para conformarnos sin haber conseguido la felicidad,
el amor y el entendimiento. En mi escuela, familia y entorno muchas
personas se hicieron vegetarianas o veganas a través de mi activismo. Y
cada persona que toma conciencia se transforma en centro de difusión.
Considero muy importante formarse, leer, aprender a cuidar la salud
personal y a argumentar. El proceso de limpieza interior y toma de
conciencia es largo y a menudo “el cuerpo avanza rápido y la cabeza se
queda atrás”. La intuición natural se va restituyendo y muchas veces no
hay respuestas a preguntas del entorno porque simplemente nunca nos las
hicimos, porque a veces ni nos dimos cuenta de ciertos cambios. Hay que
volver a cuestionarse, abordar las dudas, compartir experiencias, tomar
cabal conciencia de las razones e implicancias de nuestros cambios. De
esa forma poder generar desde el ejemplo y desde la argumentación. A
partir de ese proceso la creatividad de cada un@ se expresará en
iluminadas ideas para diseminar conciencia, amor y unificación.
Mi propuesta es la Veganización Progresiva de la Cultura: redefinir
cada aspecto de la vida incluyendo los nuevos valores, desde el cristal
de conciencia con que ahora vemos. Cuando se aclare más, redefiniremos
otra vez; como en la naturaleza, lo único constante es el cambio. La
cultura por el contrario, se estanca y cristaliza. Por ejemplo acabo de
agregar al diccionario del procesador de texto donde escribo este
artículo las palabras vegana, vegano y vegan@ que es ambas a la vez, un
genérico no machista. Desde cada detalle, hábitos, tradiciones, frases:
“más vale naranja en mano que 100 en el naranjo” o “recolectar dos
frutas de un manotazo” son veganizaciones que me gusta hacer; es muy
divertido, además de justo y necesario... aunque ahora no puedo evitar
sentir que es estúpido e intrascendente... sobre todo para las
chinchillas. En fin, cómo sociedad humana estamos pasad@s de crueldad,
necesitamos virar hacia la compasión, es hora.
Inti Ari Sol Lunar.
Volver arriba / Inicio
Domar al tigre
El
tigre es enorme, inspira miedo, el/la human@ no quiere someterse al
miedo. Enfrentar el miedo es la única manera de superarlo, pero el/la
human@ somete al tigre y lo encierra; pero acaso ¿enfrenta el miedo?
No, no enfrenta el miedo de vivir con el tigre suelto ni enfrenta al
tigre para someterlo, lo hace con armas, lo encierra, lo castiga y lo
mata al igual que a las personas sabias, a l@s iluminad@s o a l@s
insurrect@s. La sociedad (es decir es@s much@s que dejan
<dejamos>, a un@s poc@s mal@s actuar y dirijir) l@s somete, l@s
esconde, l@s acalla, l@s reprime, l@s mata... pero ¿Acaso l@s enfrenta?
¿L@s escucha? ¿Debate con ell@s? ¿Les gana con argumentos? No! Sólo
vocifera y excluye respaldado en "ser dueño de casa"... "dueños de la
pelota". Entonces tenemos un mundo de much@s mal@s jugadoræs que son
dueñ@s de la pelota. Dejémos de someternos. Vamos! Juguemos con la de
trapo! Sin vender la dignidad, sin excluir, sin apoyar el egoismo.
Cuando quiera el/la dueñ@ de la pelota jugar con nosotr@s, estará
invitad@ también... a jugar como jugamos tod@s, con la de trapo... o
que traiga la nº 5, "su" nº 5 y el título de propiedad; que lo haga un
bollo y lo agregamos a nuestra querida pelota de trapo. Ahora tenemos
dos!
Inti Ari Sol Lunar.
Elegir: una
adicción de la mente egótica
Elegir, elegir, siempre
elegir... nos la pasamos eligiendo, eligiéndolo todo, todo el tiempo,
como una adicción. Una adicción de la mente, desde una pauta
condicionada por el ego, alimentando al yo que comanda la acción. Y,
finalmente, cuando la elección no es trivialidad, cuando se trata de
algo verdaderamente importante, ahí no decidimos nada, sino desde el
condicionamiento tan desviador de nuestras aspiraciones interiores, que
terminamos sintiendo que no tenemos la vida que queremos, la pareja que
queremos, el yo que queremos, el trabajo que queremos, el mundo
(entorno) que queremos…Y es que no elegimos por lo que queremos, que
necesariamente está enlazado con lo que necesitamos, con lo que
deberíamos tener, sino que elegimos lo que creemos querer, eso que
emparcha y sostiene apegos y miedos. Demonios internos que no queremos
enfrentar, porque elegir de verdad implica algunas veces elegir lo más
duro, lo más amargo, lo más difícil, siendo esto lo necesario para
aprender, para avanzar, purificar y ascender. Esa elección justa y
necesaria, aunque a veces conlleva dolor, es un dolor creativo. Esa
elección creativa y tendiente al bienestar, esa que debe pasar por el
túnel amargo para llegar a la dulzura de la existencia, es aplazada o
reemplazada por la otra, la corriente, esa que nos satisface
momentáneamente pero termina por dejarnos insatisfech@s y con menos
energía que antes, como comer dulces, dulces y más dulces, para matar
la ansiedad y ausencia de amor sólo para terminar con el sabor amargo
del malestar estomacal y la depresión del pico de hipoglucemia
posterior a la agitación. La rueda gira que gira y será necesario
abstraerse y parar un poco a reflexionar para salir del círculo vicioso
que nos ata al sufrimiento. Sufrimiento éste, que es nuestra
verdadera elección, elección que podemos cambiar, empezando con
esfuerzo para luego fluir, eligiendo la felicidad sin opuesto.
Elegimos que comer, hasta en el mínimo detalle, que pan agarrar, que
fruta, elegimos cómo vestirnos, como lucir el pelo, elegimos dónde
salir en la foto, con que cara, al lado de quien, hasta elegimos cómo
pensar, definiéndonos, estructurándonos y rigidizándonos, rechazando
las ideas que no encajan, y eso justamente es no pensar, eso es
condenarse a la tontera, a la mediocridad, perpetuando la separación.
Es que ¿En verdad elegimos? ¿O sólo elige la mente, cómo un hábito
adquirido? Es que la mente saturada de elecciones intrascendentes y
condicionantes, cuando enfrenta una situación que requiere una elección
real, ”una de esas que deja afuera a las otras” no sabe que hacer.
¿Cómo puede ser que <no saber lo que se quiere> sea lo normal?
Recordemos que no hablamos de elegir cosas materiales o elecciones que
nos ofrece la sociedad de fantasía, esa que aceptamos, perpetuamos y
cocreamos.
¿Desde cuantas dimensiones realizás tu elección? Si en verdad
estuvieras eligiendo ¿Por que al final, siempre te envuelve la
insatisfacción? ¿Elegís desde tu ser completo? ¿Desde tu eje? ¿Tú
centro? ¿O es sólo desde un torrente de neurotransmisores que te
impulsa a comprar, a desear, a agarrar...?
Hay otro torrente, que te arrastra, mientras te sentís muy ocupad@
eligiendo espejitos de colores, aún si no lo notás, te arrastra. Y es
que hay elecciones muy importantes que la mayoría deja postergadas por
años, incluso no poc@s las postergan toda la vida. Sucede que casi en
la totalidad de las veces, las elecciones se basan en que tener y no en
que ser. Porque modificar el ser, edificar el ser, implica mirarse,
mirar ahí. Ahí, adentro nuestr@; mirar donde a veces duele, donde a
veces da miedo, donde a veces da vergüenza. A eso me refiero con
elecciones postergadas y al hecho que resulta de dejarte llevar por ese
torrente de condicionamientos, esa suerte de cinta transportadora, en
esta maquinaria de vivir separados de la naturaleza y el cosmos, que
nos lleva del jardín a la primaria, a la secundaria, a la universidad,
a trabajar, a producir, a... en definitiva, postergar la vida toda la
vida, y la paradoja está en que dejar esas <necesarias
elecciones> postergadas indefinidamente, dejar de mirar dentro, para
saber que quiero de mí mism@ y dedicar mi energía a manifestarlo,
implica que las razones para sentir dolor, miedo y vergüenza se nutran,
se consoliden y crezcan.
Podemos fácilmente entender el adagio budista del deseo como causa de
sufrimiento, pero ese deseo no es impuesto sino elegido. Elegimos
desear ¿O acaso el deseo sea consecuencia de esa adicción a elegir?
Adicción basada en la conciencia de separación “si yo no elijo alguien
elegirá la mejor opción, la porción más grande... si no elijo pronto y
lucho por eso que quiero me quedaré sin nada” Pero eso es sólo
conciencia de escasez, mente polarizada, dual. El Cosmos está siempre
dispuesto a proveer y las opciones están ahí, muy a la mano, sólo que
cegad@s por los condicionamientos no las vemos, así como tampoco vemos
lo bueno en medio de circunstancias desfavorables.
Inti Ari Sol Lunar.
Volver arriba / Inicio
Yace el cuerpo, los cuerpos. Coexisten en la mente las
experiencias, las vivencias, proyecciones, recuerdos, hasta de otras
vidas; vivencias paralelas, dimensiones paralelas del eterno aquí y
ahora.
Viajando a la cumbre o al infierno y la torta en el centro en la base
de la montaña, punto de partida de ambos viajes, expresión material del
mundo de las formas, de la ilusión que tienta y destruye. Coexistencia:
desplomado el cuerpo, extrema debilidad del ayuno y conciencia
hiperclara. Muerto el cuerpo y embotada la conciencia en el yacer del
empacho goloso. Y la torta en medio…
Y pienso: estaba rica la torta, la torta cómo expresión de esa ilusión
que atrapa y no aporta, sólo roba, drena energía. La torta cómo causa
del padecer del empacho goloso, la torta cómo necesidad del ayuno
desintoxicante y, sin embargo la mente piensa “estaba rica la torta”.
Es decir, a pesar de todo, el deseo vuelve ahí. Para cerrar el círculo
vicioso o el espiral descendente al inframundo de éste parecer humanxs
pero ser menos que bestias por dentro (que es lo que somos en éste
pulsar colectivo planetario, en ésta sociedad moderna que destruye todo
y se destruye a sí misma).
La conciencia regresa ahí, frente a ella, la torta: “estaba rica…”…
Algo en la claridad receptiva del ayuno me dice: recordá más, viajá más
atrás. Recordá la ricura de estar subidxs a los árboles. Plenxs de
energía, la conciencia fundida en el cosmos. Siendo cada exhalar el
pulsar mismo de la Tierra. Sintiendo, sintiéndolo todo, sin pensar, sin
mente, sin pesar ni ficticias soledades en la cárcel de la mente.
Siendo El Centro, el centro mismo de todo lo que existe. Siendo nuestro
alimento una circunstancia, un momento, un placer divino que se
agradece y se disfruta antes, durante y después. Las frutas cual átomos
coloridos girando alrededor de nuestro cuerpo energetizándolo. Todo es
posible, no existe la dualidad ni el anhelo ni la ansiedad ni el
desasosiego.
Ahora veo la simultaneidad, la coexistencia de la ilusoria dualidad,
cómo un espejo de luces y sombras, cómo un “no dos”, cómo un todo y
recuerdo entonces La Torta. Y el ficticio sosiego de cuando “sos-ciego”
y, sin ver las consecuencias te lanzás al placer hipotecado de la
concupiscencia. La torta, negra fuente de escape, de desconexión y
sentir instantáneo, efímero, pero sentir, sentir al fin, en un mar de
inexistencia y desolada ilusión de separación. En la visión total, no
dual, me veo ahora: undiéndome en un maduro mango, chorreando sus
anaranjados jugos cremosos por mi barba y el placer absoluto de su
exquisito sabor, al mismo tiempo me veo hundiendo mis fauces en la
enorme porción de ella: La Torta, donde el placer orgánico se acota,
casi puedo sentir el padecer del cuerpo al mismo tiempo que me hundo en
su amarga dulzura. Es que no es la energía, la nutrición o la
celebración de la existencia el gancho hacia La Torta, sino el obscuro
placer egoísta. Aquí no soy yo el centro y las frutas, mí alimento,
cual átomos girando en torno a mí cuerpo, nutriéndolo. Sino que la
misma torta es el centro, un negro centro de materia obscura, de
antimateria, un agujero negro de energía densa. De ego condensado. Y mí
fuente de placer es el egocéntrico acto de deborarla. Explotan en mí
mente esas químicas, esos neurotransmisores de pseodoconexión.
Endorfinas prestadas con altísimo interés. Y lo mismo vale para las
faturas, la carne, la mariguana, el alcohol, el tabaco, y el etcétera.
Desde mi estado de “no ser”, es la torta el centro, ese objeto de
vicio, ese placer enfermante, ensuciante. Mi pequeña conciencia
inconciente, desarraigada de La Fuente observa absorta: la torta. Es el
centro, el mismo centro de mí atención y por tanto del universo todo.
Y, el acto de comerla es el medio de llevar ese centro dentro mío.
Disociándome incluso de mí cuerpo, de mí bienestar. El ego dice: ésta
vez no me hará mal, no tan mal, esta vez lo podré soportar y el balance
será positivo. Podré disfrutar el placer del viaje etílico, glúcido,
cárnico, grasoso, de la nicotina o las plantas de poder usadas cómo
snack sin perecer luego en la resaca del abuso. Pero nunca se logra o
sí pero sin disfrute. El balance siempre es negativo. Probás y ni te
gusta, no es verdaderamente rico. Pero la frecuencia desciéndela
instante y entonces querés más, más de esa intensa sensación. Entonces
el ego se apodera de la voluntad y el cuerpo empieza ya a llorar las
consecuencias.
Hay una vida, una misma vida que puedo vivir muerto y padeciendo en
oscuras tonalidades de blanco y negro y la torta (que es un símbolo) es
ciertamente la vida en blanco y negro (azúcar, chocolate, grasa,
harina, humo, oscura carne cocida disfrazándose de alimento, alcohol,
humo, leche, dinero, sexo inconciente, emociones negativas…) y una
vida, esa misma vida que puedo vivir Vivo, disfrutando sin excesos la
colorida existencia, la vida arcoiris (frutas, sonrisas, amigxs,
paisajes, deportes, sexo amoroso conciente, arte…)
En cualquier caso estate presente, recordá; aprovechá el vislumbre,
incluso cayendo en el barranco de la blanco y negra tentación. No te
juzgues, no juzgues, no te reproches, no te quejes, no te preocupes y
permitite age quod agis (hacer lo que haces), comer cuando comés,
bailar cuando bailás. No te condenes en el momento mismo del sucumbir
ante el vicio, disfrutalo, observalo, observate, usá todo lo que ocurre
para experimentar y crecer, escuchá tú cuerpo. Prestá atención, sólo
eso, prestá más atención y eso es meditación, incluso fumando tu
sentencia de cáncer.
Simplemente es que no estás viendo las demás opciones; de otro modo
¿acaso sería posible que eligieras aquello que no es lo mejor para vos
y para todxs?
Invito a la humanidad frecuencia trigo y me invito: a la colorida y
vibrante frecuencia frutas. Y sonrío.
Ser o no ser viv@ (Crud@)
Ari Sol Lunar.
Un Cuento del Futuro
Corrían los años del Kali
Yuga, la Era
despiadada, cuando un día, en una ciudad, del por entonces llamado
primer
mundo, en un polo tecnológico, en un gran edificio de la avenida
principal, en
las oficinas de una empresa multinacional, que a su vez era parte de
una mega
corporación, un empleado, un hombre, un simple hombre que, cómo todos,
una vez
había sido un niño, un hombre cuyas necesidades básicas eran las de
todos los
hombres y mujeres con quienes compartía el aún hermoso planeta en el
que
viajaban sus conciencias, uno cuyas necesidades superiores también eran
las
mismas que las de sus congéneres… (Necesidades gregarias, sociales,
espirituales, de inclusión, de control y afecto), uno que, a diferencia
de unas
pocas y pocos, cómo la mayoría en el mundo civilizado, resolvía todas
sus
necesidades dentro del sistema de trabajo y consumo y, las que quedaban
truncas
eran emparchadas con abuso… (abuso hacia la naturaleza, manifestado en
la
dilapidación para satisfacer la demanda de consumo de cosas, cosas y
más cosas
para llenar el vacío espiritual; y abuso hacia sí mismo, consumiendo
una dieta
cargada de sustancias adrenalínicas, intoxicantes y psicoactivas cómo
carnes,
lácteos de otra especie de mamíferos del planeta, azúcar refinado y
harinas y
desoyendo el llamado de su cuerpo y conciencia se sometía a una vida
domesticada). Un día, cómo todos los demás días de su miserable (aunque
él no
lo supiera) vida, sentado a su escritorio en el piso 35, levantó la
mirada,
hacia un cielo siempre gris, pero qué, cómo siempre, invitaba a soñar
la
libertad… libertad qué, cómo él la soñaba, tomaría forma de poder,
poder que siempre
es sometimiento para otr@s. Con la mirada perdida, sobrevolando entre
rascacielos hacia un horizonte difuso por la niebla del smog, éste
hombre, que
hasta hace un momento era un joven con aspiraciones de muchacho,
resolvió sus
frustraciones y anhelos con una visión: un invento que lo volvería
rico. Dejó
su ordenador a un lado y, en la primera hoja de su anotador de
escritorio plasmó
la idea.
Pasaron muchas Lunas, dos
giros completos de la
Tierra
alrededor del Sol, entre el desarrollo del proyecto, reuniones,
llamadas, y un
proceso por el cual la humanidad había pasado centurias en la
ignorancia y la
especulación financiera que fueran base de la destrucción ambiental:
los
registros de propiedad intelectual. Finalmente la visión de aquel
hombre, en
aquel día, cómo todos los demás, gris, estaba siendo manifestada.
Habían pasado décadas de
industrialización, tecnologización y robotización. La ilusión de la
máquina
reemplazando el trabajo humano, brindando así abundancia y confort para
tod@s.
Pero la realidad era que el bienestar y abundancia nunca fue para todos
y en el
plano concreto de la tecnologización, la sustitución del trabajo humano
por
máquinas no se había logrado al punto imaginado al comienzo de la Era robótica. Muchas
de las
tareas debían seguir siendo realizadas o supervisadas por human@s.
Incluso
muchas tareas manuales, manipulaciones y transformaciones de productos.
En las
cadenas de montaje, seguía habiendo human@s parados frente a una cinta
transportadora, realizando tareas rutinarias, repetitivas, “casi cómo
máquinas”,
pero humanas. Ésta había sido la idea de aquel hombre, aquel día en
aquel
despacho del piso 35 del gran edificio de la gran avenida de la gran
capital de
aquel país del primer mundo: robotizar la movilidad de l@s operar@s que
realizaban las tareas manuales. La grotesca visión inicial fue la de un
enorme
brazo mecánico con una silla al extremo, con un arnés que sujetara al/a
operari@ y lo moviera a toda velocidad por diferentes puntos de la
planta de
manufacturación, acelerando así los procesos. Siempre el materialismo
capitalista había buscado reducir los costos de producción para
masivizar los
productos y maximizar las ganancias. El invento, o más bien <el
concepto>
se puso en práctica y pronto de moda entre las compañías. Realizaron
una enorme
máquina entre las líneas de montaje en una fábrica de celulares en el
área de
embalaje, la única operación que aún se hacía manualmente. Y al otro
lado los
brazos mecánicos movilizaban a velocidad, entre diferentes pisos, a l@s
emplead@s del área administrativa. Literalmente la máquina era un pulpo
enorme
con sillas provistas de arneses en sus extremos. L@s emplead@s subían
al
iniciar su jornada y bajaban para irse a sus casas. Más un par de veces
para
comer e ir al baño. Eran movidos a toda velocidad entre diferentes
niveles de
la fábrica realizando sus procesos. Los primeros días, al iniciar la
jornada
gritaban y comunicaban entre compañer@s la euforia de ser movid@s a
velocidad,
lo mismo que en un parque de diversiones (pasatiempos mecánicos de
aquella Era).
Pero al igual que en la “montaña rusa”, seguida a la euforia sobrevenía
una paz
interna, contrastando con la velocidad del cuerpo pasivo sometido a
bruscos
movimientos; cómo un estado de trance, una meditación. Por un tiempo
las
jornadas no pasaban de cuatro horas; el constante flujo de sangre y
adrenalina
por la aceleración y desaceleración también constantes dejaba exhaust@s
a l@s
operari@s. Pero pronto las maquinarias fueron cambiando y las leyes
laborales
también.
Por dos décadas el concepto
fue puesto en uso masivo entre las corporaciones y así fue mutando.
Desarrollaron atenuadores de la aceleración para que el cerebro no
experimentara tanto agotamiento, extendiendo así las horas de trabajo.
Siguiendo
antiguos modelos de explotación laboral, en los que las compañías
obligaban a
sus emplead@s a usar pañales para no levantarse de su
puesto de trabajo ni para ir al baño, modificaron
las sillas para permitirles orinar y defecar sin bajarse del sitio y
también
comer. Simplemente por la oferta laboral y los salarios consiguieron
personas
que subieran a esas monstruosas maquinarias. Un cambio sólo externo en
la forma
en que l@s human@s civilizad@s (domesticad@s) cambiaban su vida por
papel
pintado (que luego cambiara a dinero electrónico pero seguiría siendo
lo mismo).
Pronto implementaron modificaciones que tenían por objeto profundizar
el estado
de trance durante las horas de trabajo, usando drogas y estimulantes.
Tras el
éxito de sus suposiciones, los litigios legales de las organizaciones
humanitarias fueron eludidos con el ocultismo. Es decir que las cosas
se
hicieron sin salir a la luz… cómo siempre, por esa Era, se hizo o se
intentó. Las
personas que hubieran protestado por tales condiciones laborales de
haberlas
conocido, las justificaban claro está, al comprar los productos. En
sólo dos
décadas los cambios sucedieron vertiginosamente y las regalías
aumentaron y
cómo siempre, también lo hizo la ambición. Los contratos laborales
cambiaron,
la genética metió mano y el delito contra la vida sólo se hizo un poco
más
evidente. Tras 15 años de implementado <el concepto> las fábricas
ya
tenían empleados que nunca bajaban de sus sillas, ni para regresar a
sus casas.
Luego les mutilaron las piernas, cosa que redujo el peso que debían
mover los
brazos mecánicos; pronto los órganos genitales y digestivos, siendo
alimentad@s
de forma intravenosa. Mas tarde los cerebros fueron removidos, con lo
que se
ahorraron el tener que balancear las
particularidades orgánicas individuales y pasaron a conformar un
cerebro
central biocibernético. En 25 años el aspecto de la maquinaria total
había
cambiado a un mega pulpo con piel y extremidades humanoides, donde los
“tentáculos”
ya no eran personas sino sólo un largo brazo con un ojo entre el pulgar
y el
índice.
Los años de transición
sucedieron y ya estábamos a las puertas del ansiado Pachakuti, el
amanecer de la
Galaxia. Pero claro
está, la polarización se había acentuado terriblemente. Cómo los brazos
biomecánicos de las maquinarias que habían pasado de ser personas a
sólo partes
humanas ensambladas, las personas que consumían los productos de las
fábricas
también vivían vidas robotizadas. Controladas en todo momento,
domesticad@s al
máximo… pero la Tierra
se aceleraba y ¡hasta las piedras estaban despertando!
La Gran Revolución estaba teniendo lugar, a la par que se
acentuaba la
deshumanización de las fábricas, la economía y la misma vida social.
Por un par
de años hubo una Silenciosa Gran Revolución Interior; en individuos que
sintieron el latir del Corazón Cristal de la Tierra y
sintonizando evolucionaron rápidamente. Los
grupos revolucionarios que posteriormente se organizaron no usaban
armas para intimidar,
herir o matar cómo antaño, sino “poderes
espirituales”. Ese proceso había comenzado con grupos pacíficos en los
años del
Fin de Ciclo, intentando frenar proyectos de urbanización o explotación
agrícola, ganadería o de minería. Era común ver activistas siendo
golpeados por
hermanos de su tierra, asalariados por las empresas para abatir
árboles… o
centros culturales, mientras pasivamente rezaban en posición de
clemencia. Más
tarde recibían amenazas con armas o hasta golpes y a la furia de
insultos y
daños físicos respondían mirando a los ojos y diciendo: “me rompés el
corazón”.
Así sucedió la Gran Polarización
del Fin de
Ciclo. Al punto del colapso, con megaciudades evacuadas por la subida
del nivel
del mar y un cielo siempre gris, pero que siempre invitó a soñar la
libertad.
Al tiempo que los centros de manufacturación seguían funcionando,
asesinando la
vida animal, dilapidando la naturaleza y contaminándolo todo y las
sociedades
domesticadas consumiendo sus productos, muchísimos seres fueron
despertando, elevando
su conciencia y compasión.
Y pasó que un día, en el
negro polo industrial, en la mega ciudad tecnológica, montada sobre lo
que
había sido la gran avenida por donde ya no circulaban ni autos ni
personas, porque
por entonces éstas satisfacían todas sus necesidades sin moverse de sus
casas (algo
parecido a lo que había sido la silla con arnés que iniciara la Gran Conversión
Productiva Deshumanizadora),
donde se emplazara aquel edificio en el que en el piso 35, aquel
muchacho hubiera
ideado el macabro <concepto>, en una actual mega planta de
producción de
inductores de realidad virtual, se logró introducir, violando la
seguridad, un
grupo revolucionario de seres despiertos. Diseminándose por el
edificio, una
muchacha llegó a la planta central, donde trabajaba el megapulpo
híbrido
bio-cibernético con largos tentáculos que terminaban en brazos con
manos y un
ojo entre el pulgar y el índice.
La muchacha estaba desnuda,
tod@s en el grupo revolucionario andaban y vivían desnud@s... y, claro
está,
desarmad@s. La maquinaria detuvo su trabajo y por un momento cesó el
ruido
infernal, que la máquina desprovista de oídos no escuchaba… o bien
desprovista
de alma, escuchaba pero no se estresaba… o bien desprovista de
<contraste>
y perspectiva, se estresaba pero no nada hacía por cambiar…
En ese momento, en aquel
día, en aquella planta, en aquel polo industrial de aquella megaciudad
tecnológica, todos los brazos con manos y ojos se dirigieron al cuerpo
de éste
angelical miembro de la patrulla revolucionaria. Los ojos de las manos
de la
máquina miraron a la muchacha, desnuda, con sus pelos largos y sus
grandes ojos
brillantes… entonces los ojos de las manos de la máquina se miraron
entre sí… La
maquinaria se miró a sí misma… y, abriendo masivamente las válvulas, de
los
inyectores de solución salina lubricante, lloró.
Volver arriba / Inicio
Me toman por maestro
Much@s de ustedes me toman por
maestro ¡Y lo bien que hacen! Porque estoy dispuesto a defraudarles. Yo mismo me tomo por maestro... porque no estoy dispuesto a defraudarme. Entiéndase, por favor, sin dualidad:
el antihéroe/antiheroína toma su ego por maestr@ y por ende siempre se
defrauda a sí mism@, defrauda su esencia. Nunca defrauda a l@s demás,
ya que actúa cómo se espera de él/ella. Lo que hay para defraudar en ustedes necesita ser defraudado (y es bueno que así sea): expectativas, cristalización y apego. En cambio lo que habría por defraudar en mí sería un crimen, uno que aún la mayoría
comete en contra de sí: intuición, impulsos de desdomesticación, vivir
la verdad, afinidad y sicronía internas, a pesar de no encajar;
necesidad de mutar y "morir al yo", matando la personalidad, el ego
separado, la máscara. Es interesante en éste punto recordar la
etimología de la palabra persona/personalidad, ésta deviene de l
apalabra máscara (delante de la cara) usada por un personaje teatral.
Volver arriba / Inicio
|